El músico permanece internado desde la madrugada del 23 de septiembre y este lunes debía seguir de manera remota el juicio por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz. Durante el intento de conexión sufrió una crisis nerviosa y, según relató uno de sus abogados, llegó a salir del hospital antes de ser persuadido para regresar.
El episodio que obligó a suspender la audiencia
Cristian “Pity” Álvarez protagonizó este lunes una crisis nerviosa en el Hospital Tornú, donde permanece internado, mientras se intentaba establecer una conexión remota para que pudiera participar del juicio por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz.
El episodio se produjo luego de una mañana marcada por las discusiones en torno al estado de salud del músico y por el pedido de su defensa para que pudiera formar parte de la audiencia, después de tres jornadas consecutivas en las que no había asistido a la sede judicial ubicada en Paraguay al 1500.
“Descalzo y a los gritos”, así fue descripto Álvarez durante el momento de mayor alteración. La situación ocurrió después de que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 autorizara, a pedido de sus abogados, que el músico pudiera seguir el debate desde el centro de salud mediante una conexión virtual. La crisis terminó impidiendo que esa comunicación pudiera concretarse y la audiencia debió ser suspendida.
Uno de sus defensores, Javier Baños, había planteado durante la audiencia: “No puedo comenzar mi interrogatorio sin que mi asistido esté presente”.
La audiencia había comenzado cerca del mediodía y, hasta ese momento, el último informe médico incorporado al expediente señalaba que la evolución clínica de Álvarez era favorable. El documento elaborado este lunes por el Hospital Tornú indicaba que se encontraba “clínicamente estable”.
Además, una evaluación de Salud Mental lo describía como “globalmente orientado, tranquilo, colaborador, sin productividad psicótica ni ideación suicida”.
A partir de esos elementos, el tribunal resolvió avanzar con el debate y dispuso un cuarto intermedio para intentar que el músico pudiera seguir la audiencia desde el hospital.
Para concretar la medida, el presidente del TOC N°29, Gustavo Goerner, envió un oficio de carácter “muy urgente” al director del Tornú. Allí autorizó al abogado Sebastián Queijeiro a ingresar al sector donde permanecía internado Álvarez para establecer la conexión.
La disposición contemplaba también la posibilidad de trasladar al músico dentro del propio hospital hacia una sala en la que pudiera garantizarse la comunicación con la sede judicial.
Sin embargo, cuando el abogado llegó al centro de salud, la situación cambió y Álvarez sufrió la crisis.
Según fuentes de la cartera sanitaria citadas por Infobae, se trató de un episodio “delicado” y “bastante complejo”, que se desencadenó de manera repentina. Para contener al músico fue necesaria la intervención de al menos cinco personas, entre médicos y otros integrantes del personal.
El secretario del TOC N°29, Ezequiel Bauman, explicó durante la audiencia que Álvarez estaba “descalzo y a los gritos” y que fue necesario solicitar la intervención de una guardia psiquiátrica. Un oficial policial también constató la situación.
Las fuentes consultadas no pudieron establecer qué desencadenó concretamente la crisis. Entre las posibilidades mencionaron un eventual cuadro de abstinencia, aunque remarcaron que esa hipótesis no estaba determinada.
El relato del abogado sobre el intento de salida del hospital
Sebastián Queijeiro aseguró que, durante el episodio, Álvarez intentó salir del Hospital Tornú.
Según el relato del abogado, una mujer policía y tres integrantes de la seguridad privada del establecimiento intentaron detenerlo, aunque no lograron hacerlo inicialmente. El músico habría conseguido salir del centro de salud y llegar hasta una esquina.
El video difundido sobre el episodio muestra a Álvarez fuera del hospital durante esos momentos. En las imágenes aparece vestido, con las zapatillas colocadas y una mochila.
Queijeiro sostuvo que posteriormente llegaron tres patrulleros y que el personal policial logró persuadir al músico para que regresara al establecimiento.
“Cuando llegó a la esquina llegaron tres patrulleros. Esos tres patrulleros lo persuadieron para que vuelva a ingresar”, relató el abogado, quien también contó que salió detrás de su cliente y que debió correr para intentar alcanzarlo.
La secuencia relatada por el defensor no pudo ser corroborada en todos sus detalles a través de otras fuentes. Desde la cartera sanitaria sí confirmaron que Álvarez atravesó una crisis nerviosa y que fue necesaria la intervención del personal para contenerlo, aunque no aportaron precisiones sobre las circunstancias en las que salió del establecimiento ni sobre su posterior regreso.
Qué indicaban los informes médicos
Álvarez permanece internado en el Hospital Tornú desde la 1.30 de la madrugada del miércoles 23 de septiembre.
De acuerdo con el resumen de su historia clínica, ingresó al centro de salud por una emergencia hipertensiva. Llegó en una ambulancia del SAME, acompañado por efectivos policiales, y presentaba deterioro del sensorio.
El documento consignó como antecedente inmediato el consumo de cocaína y “dos ampollas de morfina”, de acuerdo con lo referido por el médico que lo atendió durante la guardia.
Los estudios realizados no detectaron una lesión cerebral aguda. En tanto, el análisis toxicológico dio resultado positivo para cocaína, anfetaminas, éxtasis y opioides.
Debido al cuadro hipertensivo, recibió medicación por vía intravenosa y quedó bajo monitoreo multiparamétrico.
Con el transcurso de los días, su cuadro clínico se estabilizó, aunque los distintos informes incorporados al expediente reflejaron variaciones en su estado de Salud Mental.
El 24 de septiembre, profesionales de la Clínica Dharma realizaron una evaluación a pedido de SADAIC. De acuerdo con ese informe, Álvarez presentaba “tendencia al sueño” y no conseguía mantener una atención completa.
Si bien podía responder cuando se le preguntaba su nombre, se encontraba desorientado en tiempo y espacio.
Los profesionales también señalaron escasa conciencia de enfermedad, una pobre capacidad de insight, alteraciones del afecto y de la voluntad y un “deterioro de sus funciones psíquicas superiores”.
El pensamiento fue caracterizado como enlentecido y de contenido pobre. El informe indicó además que “su juicio crítico de realidad se encuentra suspendido”.
Sin embargo, ese documento no estableció que Álvarez estuviera imposibilitado de afrontar el juicio.
Los especialistas recomendaron continuar con los estudios y tratamientos hasta alcanzar una estabilización clínica. Luego, consideraron necesaria una nueva evaluación de Salud Mental para determinar el dispositivo terapéutico correspondiente. El pronóstico quedó sujeto a evolución.
El informe elaborado por el Hospital Tornú este lunes presentó un cuadro diferente.
En ese momento, Álvarez figuraba “clínicamente estable”, recibía tratamiento antihipertensivo por vía oral y se encontraba en condiciones de pasar a un sector de menor complejidad.
La evaluación de Salud Mental realizada en el hospital también lo describió como “globalmente orientado, tranquilo, colaborador, sin productividad psicótica ni ideación suicida”.
Estos elementos fueron considerados por el tribunal al momento de resolver que el debate continuara y solicitar al Hospital Tornú una ampliación de la evaluación de Salud Mental.
Cómo continuará el juicio
Después de la crisis, Álvarez volvió a ser asistido por el personal del Hospital Tornú. Fuentes vinculadas al centro de salud confirmaron que la situación pudo ser contenida y que el músico volvió a estabilizarse.
“Fue una situación delicada, pero ya está estable nuevamente”, señalaron las fuentes.
El episodio hizo imposible que Álvarez pudiera conectarse de manera virtual con la audiencia prevista para este lunes y el tribunal terminó suspendiendo la jornada. Otros reportes también confirmaron que la crisis se produjo durante el intento de trasladarlo dentro del hospital para concretar su participación remota.
De acuerdo con la información difundida sobre los próximos pasos, para la audiencia del miércoles está previsto que un integrante del tribunal y otro de la Fiscalía se trasladen hasta el Hospital Tornú.
La intención es que puedan estar presentes en el lugar y coordinar desde allí la conexión con la sala donde se desarrolla el juicio.
La medida apunta a evitar nuevas dificultades como las registradas este lunes y a garantizar la comunicación con el músico, siempre que su estado de salud permita que participe del debate de manera remota.
