El pibe de Pilar metió un octavo puesto histórico y sumó puntos de oro en una carrera frenética que tuvo a Messi como espectador de lujo.
Franco Colapinto no para de romperla y esta vez Miami fue el escenario de una actuación que dejó a todos con la boca abierta. En una temporada 2026 marcada por las suspensiones y la incertidumbre global, el argentino aprovechó el caos del arranque, esquivó el trompo de Verstappen y llevó su Alpine hasta la zona de puntos, demostrando que no le pesa la presión cuando las luces se apagan.
La carrera fue una montaña rusa de nervios. A pesar de un problema inicial con el turbo que casi lo deja fuera de combate en la largada, Colapinto sacó a relucir esa garra bonaerense para recuperar terreno en la primera curva. El octavo lugar no es solo un número; son cuatro puntos que lo posicionan como la gran revelación de la parilla y validan el laburo a destajo que viene haciendo su escudería para darle un auto competitivo.
Pero el show no estuvo solo en la pista. La presencia de Lionel Messi en los boxes de Alpine revolucionó el ambiente y parece haberle dado la dosis de suerte necesaria al piloto de Pilar. Después de haber movilizado a más de 600 mil personas en el Road Show de Buenos Aires hace apenas una semana, Franco cumplió el sueño de conocer a su ídolo máximo y compartir un momento con la familia del capitán.
El paddock de Miami se convirtió en una sucursal argentina con figuras de la talla de Del Potro, sumado a leyendas internacionales como Nadal o Shaq O’Neal. Sin embargo, todas las miradas se las llevó el pibe que, a pura muñeca, está logrando que la Fórmula 1 vuelva a ser una pasión de multitudes en cada rincón de la Provincia.
Con cinco puntos en el bolsillo y el respaldo del mejor del mundo, la pregunta ahora es hasta dónde puede llegar este pibe si le dan un motor que vuele.
