El futuro es una incógnita total para los jóvenes de 15 años en un país que solo ofrece crisis, changas e informalidad.
La Argentina se está convirtiendo en una fábrica de incertidumbre. Según los últimos datos de las pruebas PISA, el 52% de nuestros adolescentes no puede proyectar una ocupación para su vida adulta. Pasamos de un 22% en 2018 a esta catástrofe actual. ¿De qué se sorprenden? Con una economía que te devora los ahorros y una educación que se cae a pedazos, pensar en el «mañana» para un chico de secundaria es casi un acto de ciencia ficción.
El problema no es solo la falta de ganas, es que el sistema les soltó la mano. Mientras las empresas dicen que no encuentran personal calificado, el desempleo juvenil triplica al de los adultos. Tenemos un puente roto entre la escuela y el trabajo. Los pibes salen del aula sin saber armar un CV o sin las herramientas básicas para sobrevivir en un mercado que ya no perdona la falta de formación.
La brecha social es el último clavo en el ataúd: en los barrios más vulnerables, 6 de cada 10 chicos ni siquiera se imaginan trabajando de algo concreto. Crecen viendo la informalidad como única salida. Hoy, el 60% de los que consiguen algo están «en negro», sin aportes ni obra social. No es una elección «cool» de la generación Z, es la única realidad que conocen en una Argentina que tiene la peor expectativa de contratación del mundo.
Para colmo, los que sí proyectan se amontonan en tres o cuatro carreras tradicionales. Pareciera que nadie les avisó que el mundo cambió. Se preparan para profesiones que se saturan mientras el sector tecnológico grita por gente que no aparece. La desconexión es total y el ajuste en la educación pública solo garantiza que el título secundario sirva cada vez para menos.
Estamos rifando el futuro de una generación entera. Si un pibe de 15 años no puede ni soñar con un laburo digno, ¿qué clase de país estamos construyendo? La incertidumbre no es un mambo de los chicos, es el fracaso estrepitoso de una dirigencia que solo sabe mirar el ombligo del presente.
