El conductor retoma la conducción de Otro día perdido en medio del duelo por el fallecimiento de Beatriz Mancione y ya confirmó una grilla de invitados famosos.
Apenas cuatro días después de despedir a su madre de 80 años, Mario Pergolini decidió que el luto se terminó para las cámaras. Mientras el ambiente del espectáculo se pregunta si es una muestra de profesionalismo extremo o una huida desesperada hacia el trabajo, el conductor ya tiene todo listo para ocupar su silla en la pantalla de El Trece este mismo lunes.
La velocidad del retorno generó un debate inevitable sobre cómo se atraviesan las pérdidas en la era de la inmediatez televisiva. Algunos celebran su entereza, pero otros consideran que volver a grabar a menos de una semana de la muerte de un padre es parte de una cultura laboral que no permite ni un minuto de silencio real.
Para blindar su vuelta, el ex CQC se rodeó de figuras pesadas: desde Marcela Kloosterboer hasta Diego Latorre, pasando por Dante Spinetta y Roly Serrano. La estrategia es clara: tapar el vacío personal con una catarata de nombres que garanticen el rating y desvíen la atención del momento personal que atraviesa el empresario de medios.
Junto a su equipo habitual, Pergolini intentará recuperar el ritmo de un programa que tuvo que emitir ediciones grabadas durante su ausencia. La presión por sostener el ciclo en un año competitivo parece haber pesado más que la necesidad de un retiro íntimo, marcando una vez más el estilo frío y ejecutivo que lo caracteriza.
¿Es una actitud admirable o un síntoma de que ya nada es sagrado frente al encendido? El debate sobre los límites del duelo en la tele está más picante que nunca.
