José Francisco Sanfilippo falleció este jueves a los 91 años, dejando un récord inalcanzable de 207 gritos con la camiseta de San Lorenzo
Surgido de las inferiores del Ciclón, debutó en Primera en 1953 y no tardó en demostrar su jerarquía. Su voracidad en el área lo llevó a convertirse en el máximo goleador de la historia de San Lorenzo, logrando cuatro títulos de goleo consecutivos en el fútbol local y el campeonato de 1959. Con la Selección argentina también dejó su sello: fue campeón del Sudamericano 1957 y disputó los Mundiales de 1958 y 1962.
Su carrera estuvo marcada por los goles y por un carácter indomable que no entendía de diplomacias. En 1963 llegó a Boca para jugar la final de la Copa Libertadores contra el Santos de Pelé, pero un fuerte cruce con el director técnico terminó forzando su salida hacia Nacional de Montevideo. Tras pasar por Banfield y el fútbol de Brasil, concretó un retorno glorioso a Boedo en 1972, donde sumó dos nuevos títulos antes de colgar los botines.
Ya retirado, Sanfilippo trasladó esa misma frontalidad sin filtros a los estudios de televisión, transformándose en una figura mediática sumamente polémica. Todavía se recuerda su histórico y durísimo cruce en vivo con Sergio Goycoechea tras el doloroso 5-0 ante Colombia en 1993, una muestra clara de un hombre cómodo con decir lo que pensaba, sin rodeos ni medias tintas. El fútbol pierde a un goleador de raza y a un personaje irrepetible.
