14 agosto, 2026
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La Casa Rosada confirmó que Londres no está actualmente en la agenda presidencial y que no existe una fecha tentativa para la visita. El Gobierno reconoce que hubo intención de concretarla durante este año, pero el foco de Javier Milei estará puesto en Washington y en fortalecer los vínculos con gobiernos latinoamericanos alineados con Donald Trump.

La Casa Rosada decidió enfriar el posible viaje de Javier Milei al Reino Unido y concentrar la agenda internacional del Presidente durante los próximos meses en Estados Unidos y en el fortalecimiento de los vínculos con gobiernos de derecha de América Latina.

En Balcarce 50 aseguran que la visita a Londres “no está en agenda”, que no existe un mes tentativo para concretarla y que, por el momento, “no hay nada concreto”.

De todos modos, desde el Gobierno reconocen que durante este año hubo una intención oficial de impulsar el viaje. Entre las alternativas que se analizaron estuvo la posibilidad de organizar una edición de la Argentina Week en Londres, con actividades destinadas a promover inversiones y encuentros con empresarios. Sin embargo, esa iniciativa no avanzó hasta transformarse en un compromiso presidencial.

Desde Nación rechazan que la falta de definiciones sobre el viaje esté relacionada con las recientes tensiones políticas vinculadas con Malvinas. Según explican, se trata de cuestiones diferentes y la eventual visita dependía de la agenda diplomática y económica.

Tampoco existe por ahora una fecha definida para una eventual visita a China de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

La discusión por Malvinas y el partido contra Inglaterra

La Casa Rosada siguió desde el comienzo el impacto político que tuvo la discusión por Malvinas durante el Mundial. Dentro del Ejecutivo calificaron como un “fuerte error” las declaraciones de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, relacionadas con las restricciones para ingresar con banderas vinculadas con las islas.

A pesar de esa evaluación, en el Gobierno consideran que el episodio tuvo un impacto “muy sobredimensionado” en la opinión pública.

Después, Milei buscó separar el partido entre Argentina e Inglaterra del reclamo de soberanía y cuestionó las expresiones políticas relacionadas con el encuentro.

En el oficialismo sostienen que esa postura no implica ningún cambio en la política argentina respecto de las islas. El objetivo continúa siendo recuperar la soberanía mediante negociaciones diplomáticas.

En Balcarce 50 tampoco consideran que el nacionalismo vaya a convertirse en uno de los principales ejes de la próxima campaña electoral. En La Libertad Avanza remarcan, además, que esa bandera nunca fue exclusivamente propia del espacio y evitan proyectar esa discusión sobre cuestiones como las privatizaciones o el vínculo con Estados Unidos e Israel.

El impacto de la Ley de Tierras

La evaluación interna es diferente respecto de la Ley de Tierras, que el oficialismo decidió retirar durante el tratamiento del paquete de propiedad privada.

“La discusión de tierras generó daño al Gobierno”, reconocen en la Casa Rosada. En distintos despachos oficiales admiten que era una disputa compleja de sostener frente a los cuestionamientos opositores que advertían sobre una posible mayor extranjerización.

Dentro del Ejecutivo consideran que la discusión comenzó desde una posición política desfavorable. “Era una pelea perdida”, sostienen en Nación.

Esta lectura convive con críticas internas por la falta de una estrategia de comunicación desde el comienzo que permitiera explicar y defender la iniciativa antes de que la oposición instalara su propia interpretación.

Estados Unidos, la prioridad de Milei

Pese a los episodios recientes, el Gobierno sostiene que la orientación central de la política exterior de Milei no cambió.

La prioridad inmediata está puesta en profundizar la relación con Washington y construir una red de presidentes latinoamericanos de derecha que mantengan una coordinación política con la administración de Donald Trump.

Los últimos viajes presidenciales estuvieron orientados en esa dirección. Milei participó de actividades políticas vinculadas con los Bolsonaro en Brasil y luego pasó por Perú, Ecuador y Colombia, donde el Gobierno buscó reforzar los vínculos con administraciones ideológicamente cercanas.

En Nación sostienen que la intención es posicionar al Presidente como uno de los referentes regionales de ese espacio político.

La Casa Rosada busca que ese liderazgo se desarrolle en coordinación con Estados Unidos y no como un esquema autónomo de Washington. La agenda contempla acuerdos en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico, comercio e inversiones, además de la articulación de posiciones internacionales con gobiernos aliados.

El Ejecutivo también mantiene la intención de organizar en Buenos Aires un encuentro regional de dirigentes conservadores.

Los próximos viajes a Estados Unidos

Estados Unidos volverá a tener un papel central en los próximos movimientos internacionales de Milei.

El Presidente tiene previsto viajar a Washington el 14 de octubre, antes de las elecciones legislativas estadounidenses, para participar de un encuentro relacionado con el Mes de la Herencia Hispana.

También viajará a Miami el 14 y 15 de diciembre, después de los comicios, para participar de la cumbre de líderes del G20 que encabezará Trump.

El Reino Unido, en cambio, queda por ahora fuera del calendario confirmado.

De todos modos, continúan abiertos distintos capítulos de la relación bilateral. El Gobierno busca ampliar los vínculos comerciales y de inversión y mantiene conversaciones para flexibilizar las restricciones británicas sobre la adquisición de armamento y componentes militares.

La cuestión Malvinas continúa por un carril separado, con el reclamo argentino de retomar las negociaciones sobre soberanía.

Argentina Week: París avanza y Londres queda atrás

El contraste también aparece con la Argentina Week de París, cuya organización se encuentra más avanzada y forma parte de la estrategia oficial para atraer inversiones europeas.

La intención de replicar ese formato en Londres no alcanzó el mismo nivel de desarrollo. Por eso, en la Casa Rosada sostienen que actualmente no existe una fecha definida ni una visita presidencial confirmada.

De esta manera, la agenda exterior de Milei queda concentrada, al menos durante los próximos meses, en Estados Unidos y en la construcción de una red regional de gobiernos de derecha.

El Gobierno reconoce errores y costos políticos en las recientes discusiones sobre Malvinas y la Ley de Tierras, pero niega que esos episodios hayan provocado la caída de un viaje a Londres que, según explican, nunca llegó a quedar definitivamente cerrado.

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