El innovador tratamiento permitió cerrar por completo una lesión que no respondía a terapias convencionales. El desarrollo, realizado junto al CEMIC, abre una nueva alternativa para pacientes con heridas complejas.
Un equipo de investigadores del CONICET y del CEMIC logró cerrar por completo una úlcera cutánea crónica mediante el uso de un parche elaborado con membrana amniótica humana, un tejido proveniente de la placenta que habitualmente se descarta tras el parto.
El tratamiento fue aplicado a un paciente oncológico que presentaba una úlcera glútea resistente a los procedimientos tradicionales y que enfrentaba la posibilidad de una cirugía mayor. Gracias a esta terapia regenerativa, la herida cicatrizó por completo sin necesidad de intervención quirúrgica.
Los resultados del caso fueron publicados en la revista científica International Journal of Molecular Sciences y destacan el potencial de la membrana amniótica para acelerar la regeneración de los tejidos y reducir la inflamación en heridas complejas.
La membrana amniótica posee propiedades antiinflamatorias y regenerativas que ya se utilizan en distintas especialidades médicas, como oftalmología y odontología. En Argentina, la Asociación Civil para el Progreso de la Tecnología Médica de Tejidos (AMNIOSBMA) recolecta placentas donadas para procesar este material con fines terapéuticos.
Según explicó Alejandro Berra, investigador del CONICET y uno de los autores del trabajo, el tejido es esterilizado y sometido a un proceso de liofilización que elimina la humedad sin afectar sus componentes biológicos. Una vez aplicado sobre la herida, el propio exudado la rehidrata y libera los factores que favorecen la cicatrización.
Para evaluar su eficacia, el equipo médico comparó el tratamiento con membrana amniótica frente a una matriz de colágeno bovino, utilizada habitualmente para este tipo de lesiones. Tras 49 días de seguimiento, la diferencia fue contundente: la zona tratada con membrana presentó una regeneración más rápida, menor inflamación y una mejor formación de tejido nuevo.
Ante esos resultados, los especialistas decidieron extender el tratamiento con membrana amniótica al resto de la herida, que terminó cerrándose por completo luego de aproximadamente cinco meses.
Los análisis también mostraron que el tejido derivado de placenta favoreció la formación de nuevos vasos sanguíneos y redujo las reacciones inflamatorias, mientras que el material de origen animal generó una respuesta de rechazo más marcada.
Otro aspecto destacado fue que el procedimiento se realizó de forma ambulatoria, evitando tanto la internación como la cirugía.
Actualmente, AMNIOSBMA cuenta con habilitación del INCUCAI y certificación de buenas prácticas de manufactura de la ANMAT. La organización ya trató a más de 2.000 pacientes, principalmente con patologías oftalmológicas y pie diabético.
Los investigadores consideran que este desarrollo representa un importante avance en medicina regenerativa y continúan estudiando los mecanismos biológicos que explican la eficacia de la membrana amniótica para ampliar sus futuras aplicaciones clínicas.
