Desde el 1° de julio, el beneficio de la tarifa social seguirá siendo del 55%, pero se calculará sobre una tarifa de referencia fijada por el Estado y ya no acompañará automáticamente las subas del transporte público.
El Gobierno nacional dispuso un cambio en el mecanismo de cálculo del subsidio correspondiente a la tarifa social de la tarjeta SUBE. A partir del 1° de julio, el descuento del 55% continuará vigente, aunque dejará de calcularse sobre el valor actualizado del boleto y pasará a aplicarse sobre una tarifa de referencia definida por el Estado nacional.
La modificación fue oficializada mediante la Resolución 40/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, y comenzará a regir desde el inicio de julio.
Si bien el porcentaje del beneficio permanece sin cambios, la principal novedad es que el monto subsidiado ya no aumentará automáticamente cada vez que se incrementen las tarifas del transporte público.
Cómo funcionará el nuevo esquema
De acuerdo con la nueva normativa, el descuento se calculará tomando como referencia los cuadros tarifarios vigentes al 30 de junio de 2026. Esa base permanecerá vigente hasta que la Secretaría de Transporte decida actualizarla.
Esto implica que, si en los próximos meses las provincias o los municipios autorizan nuevos incrementos en las tarifas de colectivos o trenes, el subsidio nacional continuará calculándose sobre los valores fijados al 30 de junio, salvo que el Gobierno nacional disponga una modificación.
Los argumentos del Gobierno
Desde el Ejecutivo señalaron que el objetivo de la medida es ordenar el sistema de subsidios frente a las diferencias existentes entre las tarifas que aplican las distintas jurisdicciones del país.
Según explica la resolución, los aumentos del transporte público tienen una dinámica frecuente y desigual, lo que hacía que cada incremento del boleto generara automáticamente un mayor aporte del Estado nacional para sostener el beneficio de la tarifa social.
El texto oficial sostiene que ese mecanismo complicaba la planificación del gasto público, ya que el monto de los subsidios dependía de decisiones tomadas por provincias y municipios y no por la administración nacional.
Con este nuevo sistema, el Gobierno busca unificar el criterio utilizado para calcular el beneficio y otorgar mayor previsibilidad a los recursos destinados al financiamiento de la tarifa social.
Qué cambia para las provincias y municipios
La resolución aclara que la medida no modifica las facultades de las provincias, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ni de los municipios para definir las tarifas del transporte bajo sus respectivas jurisdicciones.
En ese sentido, precisa que el cambio alcanza únicamente al parámetro que utilizará el Estado nacional para calcular el beneficio de la tarifa social financiado con recursos nacionales.
Además, las jurisdicciones seguirán teniendo la posibilidad de mantener o crear beneficios adicionales, como gratuidades o descuentos superiores a los establecidos por el régimen nacional. Esos beneficios podrán implementarse mediante el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), de acuerdo con la normativa y el esquema de financiamiento que cada distrito determine.
Quiénes seguirán accediendo al beneficio
La implementación del nuevo mecanismo estará a cargo de Nación Servicios S.A., que deberá adecuar el sistema SUBE para aplicar el nuevo cálculo.
Actualmente, la tarifa social alcanza a jubilados y pensionados, personal de casas particulares, excombatientes de Malvinas, monotributistas sociales y beneficiarios de distintos programas sociales.
Entre ellos se encuentran los titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo, el Seguro por Desempleo, el Seguro de Capacitación y Empleo, las Pensiones No Contributivas y el programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, entre otros.
