La artista argentina Mercedes Moréteau dedicó dos años de trabajo a una obra muy particular: un retrato de Lionel Messi levantando la Copa del Mundo, compuesto por casi un millón de emojis colocados uno por uno.
Su objetivo ahora es que una de las copias llegue a manos del capitán de la Selección argentina.
La pieza, que ya fue exhibida en Qatar, combina arte digital, paciencia y un fuerte simbolismo en homenaje al futbolista que condujo a la Argentina al título mundial en 2022.
Un millón de emojis para homenajear a Messi
Moréteau explicó que tomó como base una fotografía del histórico momento en que Messi levanta la Copa del Mundo y comenzó un proceso completamente artesanal en formato digital.
Durante dos años fue ubicando cada emoji de manera individual hasta completar una imagen que, vista de lejos, parece una fotografía, pero que al acercarse revela miles de pequeños íconos.
«Casi un millón de emojis, acomodados uno por uno durante un período de dos años«, relató la artista al contar cómo fue el proceso creativo.
Cada emoji tiene un significado
Uno de los aspectos más llamativos de la obra es que los emojis fueron seleccionados según las características del propio Messi.
Para representar el cabello utilizó el emoji de una cabra, en referencia al apodo GOAT (el mejor de todos los tiempos). Los brillos de los ojos fueron creados con pelotas de fútbol, mientras que los corazones aparecen en el tatuaje y otras partes del retrato.
La camiseta argentina también fue construida con diferentes emojis, elegidos por su color y forma para lograr el efecto visual deseado.
Un homenaje al momento más esperado
La artista explicó que eligió representar el instante en que Messi levanta la Copa del Mundo porque considera que resume años de esfuerzo, perseverancia y sacrificio.
Además, destacó que se trata de un logro que trascendió lo deportivo y se convirtió en un momento colectivo para millones de argentinos.
El sueño de entregárselo a Messi
La obra ya fue presentada en Qatar y actualmente cuenta con una edición limitada de copias impresas sobre papel de archivo, con certificado de autenticidad y una durabilidad estimada superior a los cien años.
Sin embargo, para Mercedes Moréteau el proyecto todavía no está completo.
Su gran deseo es que la copia número 10 llegue directamente a Lionel Messi y cierre el recorrido de una obra nacida en Argentina e inspirada en uno de los momentos más importantes de la historia del deporte nacional.
