El indicador se desplomó tras subas de los bonos argentinos en el exterior y un contexto internacional más favorable.
En una jornada marcada por el optimismo global, el riesgo país argentino retrocedió con fuerza y se ubicó en su nivel más bajo de los últimos días.
El descenso se produjo antes de la apertura del mercado local, impulsado por un repunte de los bonos soberanos que cotizan en el exterior, los cuales avanzaron hasta 2,4% en las primeras operaciones. De esta manera, el índice elaborado por JP Morgan se ubicó en 551 puntos básicos, lo que implicó una caída del 9,67% respecto al cierre anterior. El movimiento estuvo acompañado por un clima positivo en los mercados internacionales, tras el anuncio de un cese de hostilidades en Medio Oriente que alivió tensiones y mejoró el apetito por activos de mayor riesgo. En ese marco, los inversores volvieron a posicionarse en deuda emergente, favoreciendo a la Argentina, que venía de jornadas con mayor presión financiera.
La dinámica del riesgo país continuará bajo la lupa de analistas e inversores, ya que su comportamiento es un termómetro clave de la estabilidad económica.
