14 agosto, 2026
DQN5NHGZRZE3LERUR7EFAI7O6U

El fuerte sismo se registró a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto y tuvo epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El movimiento se sintió en gran parte del país, provocó derrumbes y daños en distintas ciudades y mantiene a los equipos de rescate trabajando entre los escombros. En Cali, la saturación de la red hospitalaria obligó a declarar la alerta roja.

Colombia atraviesa una grave emergencia luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país durante la mañana de este lunes 10 de agosto. El movimiento comenzó a las 7:34 y tuvo su epicentro en las inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.

El sismo fue prolongado, se sintió en distintas regiones del territorio nacional y provocó importantes daños en edificaciones e infraestructura. Las autoridades confirmaron hasta el momento 111 personas fallecidas y 87 heridas, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate ante la posibilidad de encontrar más víctimas entre los escombros.

Las mayores afectaciones se registraron en departamentos como Caldas, Valle del Cauca, Risaralda y Antioquia, donde equipos de emergencia trabajan para establecer la magnitud total de los daños.

El Gobierno instaló un Puesto de Mando Unificado

Frente a la dimensión de la emergencia, el Gobierno Nacional instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta en las zonas afectadas.

El mecanismo concentra la toma de decisiones, la distribución de recursos y los reportes provenientes de los distintos territorios. Durante las reuniones del Comité Nacional para el Manejo de Desastres y del Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres se acordó avanzar con una declaratoria de emergencia, que permitirá reforzar la capacidad de respuesta institucional y acelerar la movilización de asistencia.

El presidente Abelardo De La Espriella quedó al frente de la respuesta nacional y se trasladará a las regiones afectadas para supervisar las tareas, verificar la llegada de ayuda y acompañar a las comunidades damnificadas.

Además, se conformaron equipos de trabajo encabezados por ministros para coordinar los diferentes frentes de la emergencia y atender las necesidades específicas de cada región.

La Vicepresidencia, a cargo de Juan Manuel Restrepo, junto con la Cancillería, tendrá a su cargo la coordinación de la cooperación internacional y de la ayuda que llegue desde otros países y organismos multilaterales.

Por su parte, las primeras damas estarán encargadas de coordinar la ayuda ciudadana y empresarial destinada a los damnificados.

El Gobierno pidió a las entidades públicas y a las autoridades estatales que canalicen los reportes sobre daños, afectaciones y necesidades exclusivamente mediante la Sala de Crisis Nacional de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).

Cali declaró la alerta roja hospitalaria

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, presentó un balance preliminar de la situación en la ciudad y confirmó que 380 personas fueron atendidas por lesiones en los hospitales locales.

El mandatario lamentó además la muerte de 15 caleños y caleñas como consecuencia del terremoto y señaló que las operaciones de búsqueda y rescate continúan para determinar si existen más víctimas.

La red hospitalaria de Cali se encuentra funcionando al 100% de su capacidad, por lo que las autoridades declararon la alerta roja hospitalaria.

Como consecuencia de la saturación, fueron canceladas o reprogramadas temporalmente las cirugías, consultas externas y consultas prioritarias que no sean de urgencia absoluta.

Cuatro instituciones médicas presentaron daños estructurales y tuvieron que ser evacuadas: la Clínica Nuestra, la Clínica Deesa, la Clínica Colombia y el Hospital Universitario del Valle (HUV).

Eder pidió a la población mantenerse atenta a las recomendaciones de las autoridades y recordó que está disponible la línea 106 para brindar atención y apoyo psicosocial a las personas afectadas.

En cuanto a los servicios públicos, el suministro de agua potable continúa con normalidad en la ciudad, salvo en algunas edificaciones puntuales que resultaron afectadas.

El servicio de energía eléctrica, en cambio, registra interrupciones preventivas mientras las cuadrillas trabajan en la recuperación de la red, con tareas que se realizan edificio por edificio y barrio por barrio.

Para reforzar los operativos, se espera la llegada de 120 rescatistas procedentes de otras ciudades. El alcalde agradeció el apoyo del Gobierno nacional y de las ciudades de Bogotá, Buga y Popayán, además del trabajo de la Policía, Bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja.

Eder pidió a los caleños mantener las calles despejadas para facilitar el desplazamiento de ambulancias y equipos de emergencia. Durante la emergencia tampoco rige la restricción de pico y placa.

Las próximas 48 horas estarán concentradas en las tareas de rescate de personas atrapadas y en la asistencia a quienes resultaron afectados.

El alcalde también anunció que próximamente se comunicarán medidas para asistir a las personas que no puedan regresar a sus hogares durante la noche.

Daños y emergencia en Manizales

En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas Giraldo informó que los organismos de seguridad y socorro se encuentran desplegados para atender la emergencia.

El balance preliminar incluye 19 derrumbes parciales, entre 100 y 200 inmuebles afectados, 17 colapsos totales y daños en la red hospitalaria.

Algunos centros médicos tuvieron que ser evacuados y también se registraron fugas de gas y agua en distintos sectores.

Durante la mañana se produjeron tres incendios, todos atribuidos a las consecuencias del sismo y posteriormente controlados por los equipos operacionales.

Más de 324 rescatistas y cerca de 2.000 agentes de la Policía participan de las tareas de asistencia, con apoyo logístico del Ejército Nacional.

El Gobierno anunció además el envío de equipos de comunicación y recursos destinados a maquinaria para acelerar las tareas de remoción y reparación.

Ante la situación, el alcalde recomendó a los ciudadanos evitar salir a las calles y no utilizar vehículos particulares para facilitar el paso de ambulancias, bomberos y personal de rescate.

Las clases fueron suspendidas durante toda la semana y se solicitó que únicamente concurran a sus puestos quienes desarrollen tareas indispensables.

También se garantizó el abastecimiento de productos básicos y se pidió evitar las compras masivas en supermercados.

Para quienes perdieron sus viviendas se habilitaron albergues temporales en el Coliseo Mayor, mientras se prevé la apertura del Coliseo Menor y de otra sede ubicada en el barrio Aranjuez.

Otras regiones también sufrieron daños

El fuerte movimiento provocó afectaciones en distintas zonas de Colombia. En Cundinamarca, por ejemplo, se registraron grietas y fisuras en edificaciones de varios municipios, por lo que las autoridades decidieron aplazar el regreso a las aulas en cuatro localidades.

En Pereira, la emergencia también obligó a implementar medidas especiales, mientras los equipos de rescate trabajan para asistir a las personas afectadas.

El terremoto también provocó daños en infraestructura y servicios, mientras las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia para determinar el alcance total de la destrucción.

Rescates contrarreloj entre los escombros

Las tareas de búsqueda continúan en distintos puntos del país, con familiares, voluntarios y organismos de socorro trabajando para localizar a las personas que quedaron atrapadas bajo los restos de edificios y viviendas.

Los equipos especializados avanzan contrarreloj mientras se incorporan nuevos recursos y rescatistas provenientes de otras ciudades.

La emergencia mantiene en alerta a las autoridades, que continúan evaluando los daños y coordinando la asistencia para las comunidades afectadas.

Ayuda internacional para Colombia

La dimensión del desastre provocó también una respuesta internacional. Ecuador, México, Perú, Venezuela y otros países comenzaron a coordinar asistencia para Colombia, con equipos médicos y logísticos destinados a colaborar en las tareas de emergencia.

Organismos internacionales también se sumaron al operativo de asistencia mientras el Gobierno colombiano concentra sus esfuerzos en la búsqueda de sobrevivientes y la atención de los damnificados.

Además, distintos clubes de fútbol colombianos convocaron a sus hinchas a colaborar con las personas afectadas por el terremoto.

El volcán Puracé también registró actividad

A la emergencia provocada por el terremoto se sumó una nueva emisión de cenizas y gases del volcán Puracé, registrada poco después del sismo.

Según los reportes del Servicio Geológico Colombiano y de la Aeronáutica Civil, las columnas de ceniza alcanzaron hasta 300 metros sobre el cráter.

La actividad volcánica llevó a la suspensión de las operaciones del aeropuerto de Popayán, mientras se mantienen bajo observación los niveles de sismicidad y las descargas de gases en la zona.

La jornada dejó a Colombia frente a una de sus mayores emergencias recientes, con 111 muertos confirmados, decenas de heridos, edificaciones destruidas y equipos de rescate desplegados en diferentes regiones para localizar a posibles sobrevivientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *