27 septiembre, 2026
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Un informe de Ofava reveló que el 40,3% de los hogares del país presenta al menos una carencia. Jujuy, San Juan y Tucumán tienen los mayores niveles, mientras que CABA registra el menor.

Tener una vivienda en condiciones dignas, con espacio suficiente y acceso a los servicios básicos sigue siendo una dificultad para millones de familias argentinas. Un nuevo relevamiento dimensionó el problema y mostró que casi seis millones de hogares del país tienen algún tipo de déficit habitacional.

El informe fue elaborado por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (Ofava) y utiliza como base los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec correspondientes al tercer trimestre de 2025.

Sobre un total de 14.833.019 hogares relevados, el estudio estimó que 5.983.241 presentan al menos una carencia habitacional, lo que representa el 40,3% del total. En otras palabras, cuatro de cada diez hogares enfrentan algún problema relacionado con las condiciones de su vivienda o con el acceso a servicios.

El déficit no responde a una única situación. El relevamiento contempla desde hogares donde dos familias deben compartir una misma vivienda hasta casas que necesitan ser reemplazadas por completo, problemas de hacinamiento, deficiencias en los materiales de construcción y dificultades para acceder a agua, baño o desagüe adecuados.

Qué se considera déficit habitacional

Uno de los primeros indicadores es el allegamiento, que se produce cuando dos o más grupos familiares comparten una vivienda. Esta situación alcanza a 430.113 hogares, equivalentes al 2,9% del total.

A su vez, el déficit cuantitativo básico alcanza a 127.916 hogares (0,9%) que viven en viviendas consideradas irrecuperables y que, por sus condiciones, necesitan ser reemplazadas.

Cuando se incorporan los problemas ambientales del entorno, como la cercanía a basurales o la ubicación en zonas inundables, el déficit cuantitativo ampliado asciende a 1.398.790 hogares.

En total, 1.956.819 hogares, el 13,2% del país, necesitan directamente una vivienda nueva. Otros 4.026.422 hogares (27,1%) podrían mejorar su situación mediante refacciones, ampliaciones o intervenciones destinadas a resolver problemas de conexión a servicios.

También aparecen problemas de materialidad deficiente y hacinamiento crítico. Este grupo comprende 2.990.890 hogares, el 20,2% del total, que requieren intervenciones para alcanzar condiciones mínimas de habitabilidad.

Por otra parte, el déficit cualitativo ampliado, relacionado con el acceso a agua, baño y desagüe, afecta a 1.035.532 hogares, equivalentes al 7%.

Las provincias más afectadas

La diferencia entre las distintas jurisdicciones es uno de los aspectos más contundentes del relevamiento.

Jujuy encabeza el ranking, con el 72% de sus hogares afectados por algún tipo de déficit habitacional. Detrás aparecen San Juan y Tucumán, con 60% cada una; Chaco, con 59%; Salta, con 54%; y Formosa y Corrientes, con 53%.

En el extremo opuesto se encuentran CABA, con 16%; Río Negro y Tierra del Fuego, con 19% cada una, los valores más bajos del país.

Pero el ranking general no muestra por sí solo qué tipo de problemas predominan en cada provincia.

En el caso del déficit cuantitativo básico, vinculado con las viviendas irrecuperables, San Juan presenta un 13,9% de sus hogares en esta situación. El porcentaje casi triplica al registrado por Catamarca, que ocupa el segundo lugar con 4,8%.

Cuando se incorpora el riesgo ambiental, el panorama cambia y vuelve a mostrar una fuerte concentración en el norte. Tucumán lidera con 32,4%, seguida por Jujuy con 30,3% y Corrientes con 25,1%. Luego aparecen Salta, con 17,1%, y la provincia de Buenos Aires, con 14,7%.

Las deficiencias vinculadas con materiales recuperables y hacinamiento crítico también tienen sus mayores niveles en distintas provincias del norte y centro-oeste. San Juan alcanza el 39,3%, Formosa el 37,3% y Jujuy el 32,3%. También aparecen La Rioja, Santiago del Estero, Chaco y Salta con porcentajes superiores al 27%.

En contraste, Tierra del Fuego registra 8,7%, CABA 10,3% y Chubut 11%.

Buenos Aires concentra casi la mitad del déficit habitacional

La cantidad absoluta de hogares afectados presenta otra particularidad: las jurisdicciones más pobladas concentran buena parte del problema.

De los casi seis millones de hogares con algún tipo de déficit, cuatro millones se encuentran en CABA, la provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe.

La provincia de Buenos Aires concentra por sí sola el 48% del déficit habitacional total del país, pese a representar el 40% de los hogares. Si se considera únicamente el déficit cuantitativo ampliado, su participación llega al 62%.

Córdoba representa el 6% del déficit nacional y Santa Fe, el 7%. El informe también marca diferencias regionales: el NOA concentra el 13% de los hogares deficitarios pese a representar el 10% de los hogares del país, mientras que en la Patagonia ocurre lo contrario: reúne el 6% de los hogares, pero concentra apenas el 3% de los que tienen algún tipo de carencia.

Un problema que no desaparece con los ciclos económicos

El déficit habitacional tampoco aparece como un fenómeno reciente. La serie histórica elaborada por Ofava muestra que en 2016 alcanzaba al 43,8% de los hogares.

El indicador bajó hasta 41,5% en 2019, volvió a subir a 43,1% durante 2020, en plena pandemia, y alcanzó su mínimo en 2023, con 39,3%. Para 2025 volvió a ubicarse en 40,3%.

El nivel de ingresos también marca diferencias. Entre el 10% más pobre de la población, el déficit habitacional llega al 42,6%, mientras que en el 10% de mayores ingresos baja al 23,5%.

El propio informe advierte, además, que la medición tiene limitaciones: la EPH contempla áreas urbanas de más de 2.000 habitantes y deja fuera las zonas rurales. También señala que los hogares ubicados en barrios populares o villas pueden estar subrepresentados.

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