La artista decidió iniciar un tratamiento voluntario luego de ser detenida en California por conducir bajo los efectos de sustancias.
La cantante Britney Spears ingresó a un centro de rehabilitación de manera voluntaria tras un episodio ocurrido en marzo en California, donde fue detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y drogas.
El hecho se registró el 4 de marzo en las afueras del condado de Los Ángeles, cuando personal policial detectó signos de deterioro en la artista durante un control vehicular. Luego de someterse a pruebas de sobriedad, fue arrestada y posteriormente liberada horas más tarde.
Tras el incidente, su entorno cercano reconoció la gravedad de la situación y acompañó la decisión de iniciar un tratamiento. Según trascendió, la internación forma parte de un proceso orientado a priorizar su bienestar y encarar cambios personales.
Fuentes cercanas indicaron que se está trabajando en un plan integral para sostener su recuperación en el tiempo. La propia cantante también se expresó en redes sociales, donde agradeció el apoyo recibido y destacó la importancia de su entorno afectivo.
En paralelo, Spears deberá presentarse ante la Justicia en las próximas semanas para responder por los cargos vinculados a la conducción bajo los efectos de sustancias.
El caso reabre el foco sobre la situación personal de la artista, mientras avanza su tratamiento y se esperan definiciones en el ámbito judicial.
