La Justicia determinó que fue asesinada tras una brutal golpiza y arrojada a un río para simular un accidente.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Necochea condenó a prisión perpetua a Javier Cerfoglio por el femicidio de Magalí Vera, ocurrido en diciembre de 2024, tras comprobar que el hecho fue un crimen agravado y no un accidente.
El fallo fue unánime y consideró a Cerfoglio culpable de homicidio cuádruplemente agravado por el vínculo, la alevosía, el ensañamiento y la violencia de género. La sentencia coincidió con lo solicitado por la fiscalía y la querella, y rechazó el planteo de la defensa que buscaba una pena menor.
Según la investigación, la víctima fue atacada en la vía pública tras una discusión. Cámaras de seguridad registraron una violenta golpiza en la que recibió decenas de golpes, quedando inconsciente. Luego, el agresor la trasladó en un vehículo hasta la zona del río Quequén Grande.
Las pericias determinaron que Cerfoglio arrojó el auto al agua con la víctima aún con vida en su interior. La autopsia confirmó que Magalí Vera murió por asfixia por sumersión, lo que descartó la hipótesis inicial de un accidente vial.
El caso generó fuerte conmoción en la comunidad y reavivó los reclamos contra la violencia de género. La víctima, oriunda de Santo Tomé, trabajaba en el ámbito municipal y también desarrollaba un emprendimiento propio.
Con la condena firme, la Justicia dio por probado el femicidio, aunque el caso vuelve a poner en agenda la necesidad de reforzar la prevención y protección ante situaciones de violencia de género.
