La Bancaria anunció una medida de fuerza para el miércoles 13 de mayo que paralizará al Banco Central y al Hipotecario en plena jornada laboral.
Parece que ir al banco sin problemas es un lujo que los argentinos ya no se pueden dar. La Asociación Bancaria acaba de confirmar un nuevo paro que promete dejar a miles de personas a pie justo cuando más necesitan realizar trámites, bajo la excusa de despidos y cierres de tesorerías que ponen en pie de guerra al gremio de Sergio Palazzo.
La medida de fuerza será el próximo miércoles 13 de mayo y afectará las últimas tres horas de atención al público. En la mira están el Banco Central y el Banco Hipotecario, donde el sindicato denuncia un «vaciamiento» por el cierre de 12 tesorerías regionales y el despido de trabajadores. Mientras el gremio habla de «achicamiento», el cliente de a pie es el que vuelve a pagar los platos rotos de una interna que no tiene fin.
El conflicto en el Banco Central no es menor: el cierre de estas sedes en las provincias podría dejar a 32 familias en la calle, según los datos que maneja la Bancaria. Denuncian que la conducción de la entidad se mantiene intransigente y que no hay voluntad de diálogo, lo que empuja a los empleados a abandonar sus puestos de trabajo en pleno horario bancario.
Por el lado del Hipotecario, la situación es calcada. Denuncian despidos injustificados y un cierre sistemático de sucursales en todo el país. La bronca crece entre los usuarios que ven cómo cada vez es más difícil encontrar una ventanilla abierta, mientras el sindicato advierte que esto es solo el comienzo de un plan de lucha mucho más duro si no hay respuestas inmediatas.
La pregunta que circula en las calles de Buenos Aires es siempre la misma: ¿Hasta cuándo el usuario va a ser el rehén de las peleas entre los sindicatos y las autoridades? Con el estado de alerta y movilización ratificado, el clima en el microcentro porteño y en las principales cabeceras de la provincia promete ser un caos total a mitad de semana.
Con las persianas bajas y los cajeros como única opción, el miércoles será un día de furia para quienes tengan que operar con estas entidades. Si no aparece una solución urgente, el gremio ya avisó que profundizará las medidas. ¿Se viene un paro general del sector o lograrán frenar el conflicto antes de que la bomba termine de explotar?
