Después de años de pericias sospechosas y demoras, el Tribunal confirmó que el músico entiende todo. En agosto se sienta en el banquillo por el crimen de Villa Lugano.
Parece que la «reserva cognitiva» le alcanzó justo para zafar del olvido judicial. Tras años de dar vueltas con informes psiquiátricos que lo hacían pasar por un vegetal, la Justicia finalmente se puso los pantalones y determinó que Cristian «Pity» Álvarez está en perfectas condiciones para enfrentar el juicio oral por el asesinato de Cristian Díaz. Se acabaron las excusas de la rehabilitación y los videos grabados en la oscuridad: el ex líder de Viejas Locas tendrá que dar la cara por los balazos que sacudieron a Lugano en 2018.
Lo que indigna a medio Buenos Aires es el tiempo que se tomó el Cuerpo Médico Forense para darse cuenta de lo que muchos sospechaban. Aunque los especialistas admiten que tiene un «trastorno cognitivo leve», aseguran que el tipo entiende perfectamente de qué se lo acusa. ¿Tanto tiempo hubo que esperar para llegar a una conclusión tan básica mientras la familia de la víctima pedía justicia a gritos?
El cronograma ya es un hecho y no tiene vuelta atrás: serán 11 audiencias entre agosto y septiembre de este año. La defensa intentó meter otro palo en la rueda pidiendo más estudios, queriendo estirar la agonía del expediente, pero el tribunal les cerró la puerta en la cara. Ya no hay más lugar para diagnósticos convenientes ni para victimizar al victimario.
El hecho que se juzga no es una canción de rock: es un homicidio liso y llano. En 2018, en medio de una discusión en el barrio, Álvarez sacó un arma y terminó con la vida de un vecino. Desde entonces, el proceso fue un desfile de internaciones y pericias que parecían una burla para cualquiera que camina la calle. Ahora, con la prohibición de salir del país firme, el Pity no tiene dónde esconderse.
¿Será que esta vez la justicia es igual para todos o el apellido y la fama van a volver a pesar en las audiencias? La calle está caliente y la gente ya no compra el discurso de la «inimputabilidad» por consumo. En agosto se termina el misterio y empieza la verdad en el Tribunal N° 29. ¿Ustedes creen que va a terminar preso o sale por la puerta de atrás otra vez?
La cuenta regresiva empezó y el show se mudó a los tribunales. Queda ver si los jueces mantienen la firmeza o si las 11 audiencias se convierten en otro capítulo de impunidad en la historia argentina.
