El universo del básquetbol internacional se encuentra sacudido. El exjugador estadounidense Stacey King, falleció dejando un profundo vacío tanto en la liga norteamericana como en el recuerdo de los aficionados locales.
La información fue confirmada oficialmente por la propia organización de Illinois y las autoridades de la NBA, quienes emitieron comunicados lamentando la pérdida de una figura central, aunque no se revelaron las causas detrás de su fallecimiento.
King, un pivote de 2,11 metros surgido del Draft de 1989, no solo acumuló tres anillos de campeonato consecutivos junto a leyendas de la talla de Jordan y Scottie Pippen en la NBA, sino que tuvo un paso tan breve como ruidoso por la Liga Nacional de Básquet en Argentina. En el año 1998, desembarcó en Córdoba para ponerse la camiseta de Atenas, una de las apuestas de fichaje más estruendosas de la época. Sin embargo, diversos inconvenientes físicos condicionaron su rendimiento y limitaron su experiencia en tierra cordobesa a solamente seis encuentros disputados, sellando allí el cierre definitivo de su trayectoria profesional como deportista en las canchas.
Más allá de su andar por otras franquicias norteamericanas como Minnesota Timberwolves, Miami Heat, Boston Celtics y Dallas Mavericks, además de incursiones en el básquetbol europeo, su vínculo definitivo con los fanáticos se consolidó desde las cabinas de transmisión. Tras retirarse de la actividad profesional, King se reinventó como analista televisivo y locutor de los Bulls durante más de dos décadas. Su estilo inconfundible, sentido del humor, comentarios frontales y energía singular lo posicionaron como una voz icónica de las transmisiones oficiales, dejando una huella imborrable que unió el parqué estadounidense con el recuerdo del interior argentino.
