El presidente estadounidense anunció a través de Truth Social que el encuentro se realizará en Doha.
La reunión fue solicitada luego de nuevos ataques contra objetivos militares iraníes tras el incidente con un petrolero de bandera panameña.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que su gobierno mantendrá una reunión con representantes de Irán en medio del aumento de la tensión en Medio Oriente. El encuentro fue programado para este martes en Doha, capital de Qatar.
«Irán ha solicitado una reunión. ¡Tendrá lugar mañana en Doha! Presidente DJT», publicó el mandatario en su cuenta de Truth Social, donde oficializó la realización de las conversaciones entre ambas partes.
La reunión se llevará adelante luego de que Washington y Teherán acordaran una pausa temporal en los ataques que protagonizaron durante los últimos días. El objetivo inmediato será intentar disminuir la tensión y avanzar en un entendimiento que garantice la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
De acuerdo con lo informado por el sitio Axios, funcionarios estadounidenses indicaron que mientras se desarrollen las negociaciones ambas partes se comprometieron a suspender las hostilidades y permitir el libre tránsito de los buques que circulan por ese corredor estratégico.
Inicialmente, las conversaciones estaban previstas para realizarse en Suiza y tenían como eje principal el programa nuclear iraní. Sin embargo, el agravamiento de la situación en el estrecho de Ormuz llevó a modificar tanto la sede como la agenda del encuentro, priorizando las cuestiones vinculadas con la seguridad marítima.
Durante las reuniones previas desarrolladas en Suiza, las delegaciones habían acordado avanzar en la creación de una línea directa de comunicación entre las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán para prevenir incidentes en la región. No obstante, ese mecanismo todavía no había comenzado a funcionar.
Esta nueva instancia de diálogo se produce después de una serie de bombardeos ejecutados por Estados Unidos sobre objetivos iraníes, acciones que Washington justificó como respuesta a las amenazas contra la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. Como contrapartida, Irán respondió con ataques dirigidos a posiciones militares estadounidenses en la región, profundizando el riesgo de una escalada del conflicto.
