Daniel Aguirre relató que encontró a la nena de dos años sin reaccionar al regresar de su trabajo y que la llevó de urgencia al hospital. También afirmó que no sabía que Lucía Sosa había sido investigada anteriormente por la muerte de otras dos de sus hijas.
La investigación por la muerte de una nena de dos años en Villa Gesell sumó un nuevo testimonio luego de la detención de su madre, Lucía Sosa. Su pareja, Daniel Aguirre, habló públicamente sobre lo ocurrido y explicó dónde se encontraba cuando la menor fue encontrada sin signos vitales.
Según relató el hombre, regresó de trabajar alrededor de las 14.30 y se encontró con la nena acostada en una cama. Ante la situación, aseguró que la tomó en brazos y salió rápidamente en busca de ayuda.
“Llegué de trabajar a las 14.30 y me encontré con que la nena estaba tirada en la cama. La tomé en mis brazos y salí corriendo por el pasillo hasta el taller, que había una camioneta. Le pedí por favor que llevara a mi nena al hospital”, contó Aguirre ante la prensa.
El hombre explicó que, antes de subir a la menor al vehículo, intentó comprobar si tenía pulso. “Fue lo primero que hice, pero yo sentí que ya no tenía latidos”, sostuvo.
Sobre el estado de Sosa en ese momento, Aguirre aseguró que la observó nerviosa debido a que la nena no reaccionaba.
Consultado por las muertes anteriores de otras dos hijas de la mujer, el hombre afirmó que no tenía conocimiento de esos antecedentes. “No sabía que tenía antecedentes. Nunca me dijo nada. Me enteré anoche sobre su hijo Lucas”, manifestó.
Aguirre también se refirió a los días posteriores al fallecimiento de la menor y a la exposición pública que tuvo el caso. “Estos días fueron un infierno, seis días encerrados sin hacer vida. Me llamaban del trabajo. Acá todos me conocen en Gesell, quiero caminar tranquilo. Soy un tipo de casa, laburante. Me levanto a las 5 de la mañana para ir trabajar y traerle el pan a mis hijos”, expresó.
Además, confirmó que este miércoles a las 12 deberá trasladar a su hijo de cuatro años hasta Pinamar, donde será sometido a una entrevista mediante Cámara Gesell.
La autopsia cambió el rumbo de la investigación
La causa comenzó el lunes, cuando Sosa llevó a su hija al Hospital Municipal Arturo Illia de Villa Gesell. La menor llegó sin signos vitales y, de acuerdo con la primera versión aportada por la mujer, habría sufrido una broncoaspiración mientras tomaba la mamadera.
Sin embargo, el resultado de la autopsia modificó el curso de la investigación. El estudio forense determinó que la muerte se produjo por una hipoxemia, es decir, una disminución del oxígeno en la sangre provocada por una asfixia obstructiva que terminó desencadenando un paro cardíaco.
El informe médico contradijo la explicación inicial brindada por la madre. Sosa había declarado que la nena se había ahogado mientras comía, pero las conclusiones de la autopsia descartaron esa hipótesis y llevaron a los investigadores a considerar la posibilidad de que se tratara de un homicidio.
La mujer quedó acusada por el delito de abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo.
La investigación apunta a reconstruir lo ocurrido
Sosa ya había sido investigada años atrás por la muerte de otras dos hijas. En aquella causa fue juzgada y posteriormente absuelta, aunque ese antecedente volvió a ser considerado por los investigadores tras el fallecimiento de la nena de dos años.
Ahora, la fiscalía busca reconstruir los movimientos de la mujer durante las horas previas al fallecimiento y determinar qué sucedió dentro de la vivienda antes de que la menor fuera trasladada al hospital.
La investigación continúa con la recolección de pruebas y testimonios para establecer las circunstancias exactas en las que murió la niña y definir las responsabilidades que pudieran corresponder.
