27 septiembre, 2026
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Expertos analizaron imágenes satelitales y registros sísmicos y estiman que un enorme bloque de hielo se desprendió de un glaciar y cayó más de 1.200 metros hacia un valle, generando una poderosa mezcla de agua, hielo y sedimentos. Al menos 392 personas murieron y cientos permanecen desaparecidas entre Nepal y el Tíbet.

La devastadora inundación registrada el miércoles en Nepal podría haber sido provocada, al menos parcialmente, por el desprendimiento de un enorme bloque de hielo de un glaciar. Según una evaluación preliminar realizada por geólogos y glaciólogos, la masa de hielo habría caído cientos de metros hacia un valle y generado una avalancha de hielo que arrastró agua y sedimentos con una fuerza extraordinaria.

Daniel Shugar, geólogo de la Universidad de Calgary, en Canadá, analizó imágenes satelitales y explicó que todo indica que un glaciar de la zona sufrió una ruptura limpia, lo que permitió que el hielo descendiera poco más de un kilómetro en sentido vertical hasta alcanzar el fondo del valle.

El especialista describió el lugar como si hubiera sido alcanzado por una explosión, debido a la cantidad de sedimentos y fragmentos provenientes del glaciar que quedaron dispersos tras el impacto.

Sin embargo, Shugar advirtió que todavía es demasiado pronto para descartar otros factores que podrían haber contribuido a las inundaciones repentinas.

Al menos 392 personas murieron y cientos continúan desaparecidas en Nepal y en el territorio chino del Tíbet luego de que las aguas avanzaran por los valles de los ríos durante la mañana del miércoles.

Los científicos señalaron que el aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático podría haber acelerado el colapso del glaciar, aunque remarcaron que aún no es posible establecer una causa precisa.

El desprendimiento de un enorme bloque de hielo

El Himalaya atraviesa un rápido proceso de calentamiento y el retroceso y derretimiento de los glaciares está generando nuevas condiciones de riesgo. En ese escenario, las avalanchas y los terremotos pueden desencadenar grandes cantidades de agua y provocar importantes daños en los valles.

Según el análisis realizado por los especialistas, el miércoles se desprendió limpiamente un bloque de hielo de aproximadamente 610 metros de ancho. La masa cayó desde una altura cercana a los 5.181 metros y descendió unos 1.219 metros hasta el fondo del valle.

Simon Cook, glaciólogo de la Universidad de Dundee, en Escocia, explicó que se trataba de una enorme cantidad de hielo almacenada a gran altura, con una gran cantidad de energía potencial acumulada.

Al producirse el desprendimiento, la fuerza de la caída habría pulverizado el hielo y generado una mezcla que se desplazó rápidamente por el terreno.

“Ese hielo simplemente se pulveriza hasta convertirse en agua”, explicó Cook al describir el fenómeno.

La ruptura habría ocurrido a unos 64 kilómetros al norte de Katmandú. Desde allí, el flujo de hielo avanzó hacia el noroeste a través del valle, en dirección al río Bhote Koshi, ubicado en la frontera entre Nepal y el territorio chino del Tíbet.

Un fenómeno similar ocurrió en India

Cook comparó lo ocurrido en Nepal con un episodio registrado en India en 2021. En aquella oportunidad, un glaciar del Himalaya se rompió y desencadenó importantes inundaciones en el estado de Uttarakhand, en el norte del país, donde murieron más de 100 personas.

Por su parte, Kristen Cook, geomorfóloga de la Universidad Grenoble Alpes, en Francia, analizó registros sísmicos de la zona. Los datos indicaron que una gran masa se desplazó de manera repentina cuesta abajo alrededor de las 8:40 de la mañana, hora local.

Inmediatamente después apareció una señal asociada al movimiento de un flujo, lo que indicaría que se produjo una inundación.

La especialista señaló que el registro inicial del fenómeno era considerable, aunque no presentaba las características propias de un terremoto. Al combinar los registros sísmicos con las imágenes satelitales y la información disponible sobre el área, los investigadores llegaron a una interpretación preliminar.

La hipótesis más probable es que se haya producido una avalancha de roca y hielo que, mientras avanzaba río abajo, se transformó en un flujo.

El terremoto que en realidad fue un deslizamiento

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró inicialmente un terremoto de magnitud 4,4 en la zona aproximadamente a la misma hora en que ocurrió el fenómeno.

Sin embargo, posteriormente la agencia determinó que la señal sísmica no había sido provocada por un terremoto, sino por el propio deslizamiento de tierra.

En su sitio web, el USGS indicó que la fuerza asociada al deslizamiento alcanzó una magnitud de 5,2.

Los especialistas todavía esperan contar con mayor cantidad de información para determinar con precisión qué desencadenó la inundación.

Shugar señaló que aún no se encuentran disponibles todos los datos meteorológicos necesarios, aunque las imágenes satelitales muestran que la capa de nieve había desaparecido durante el día anterior.

Ese fenómeno podría indicar que se registraron temperaturas más elevadas, capaces de acelerar el derretimiento del glaciar y contribuir al desprendimiento del hielo.

El geólogo también explicó que las condiciones de nubosidad dificultaron la obtención de nuevas imágenes satelitales, por lo que el panorama podría aclararse durante los próximos días.

Los científicos no descartan otros factores

Aunque la avalancha de hielo aparece como la principal hipótesis, los investigadores insistieron en que todavía no se pueden descartar otras causas que hayan contribuido a la magnitud de la inundación.

La cantidad de agua observada en las imágenes y videos llamó especialmente la atención de los especialistas. Según Shugar, el volumen resulta extraordinariamente superior al registrado en otros desastres glaciares recientes de características similares.

Por ese motivo, el científico consideró posible que exista algún otro factor involucrado en el desastre.

La investigación sobre el origen exacto del fenómeno continuará a medida que los expertos puedan acceder a nuevos registros satelitales, meteorológicos y sísmicos que permitan reconstruir cómo se produjo el desprendimiento y de qué manera el flujo de hielo, agua y sedimentos avanzó por el valle.

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