El crudo Brent registra una caída superior al 12% tras el anuncio de libre circulación comercial. Wall Street reacciona con euforia y alcanza nuevos máximos históricos.
Tras semanas de parálisis y máxima tensión bélica, la confirmación de la apertura total del estrecho de Ormuz ha provocado un alivio inmediato en los mercados globales. El acuerdo alcanzado entre las administraciones de Estados Unidos e Irán no solo ha normalizado el tránsito por una de las rutas energéticas más críticas del mundo, sino que ha generado una corrección masiva en los precios del combustible, que habían escalado un 50% desde el inicio del bloqueo.
La respuesta del sector energético fue drástica este viernes. El barril de crudo Brent, referencia internacional, cayó a US$88, lo que representa una baja superior al 12% respecto a su cotización previa. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) registró un retroceso similar hasta los US$82,85. Analistas de la banca UBS señalan que el mercado está reaccionando con «extrema sensibilidad» a las señales de distensión, especialmente tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la cercanía de un acuerdo definitivo.En el plano bursátil, la Bolsa de Nueva York celebró la noticia con un optimismo generalizado. El índice Dow Jones escaló un 2,2%, superando los 49.500 puntos, mientras que el Nasdaq y el S&P 500 registraron nuevos récords históricos. Esta tendencia refleja la expectativa de los inversores ante un posible alivio en las sanciones energéticas contra Teherán, lo que incrementaría la oferta global de crudo en un momento de alta demanda.El anuncio oficial fue realizado por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien confirmó que el paso de buques comerciales por el estrecho queda «totalmente abierto» mientras dure el periodo de alto el fuego. Aunque persiste la duda sobre si esta medida se limita a la tregua de diez días entre Israel y Hezbollah o si se extiende al acuerdo general que vence el 22 de abril, el gesto ha sido interpretado como el avance diplomático más significativo de los últimos meses.Por su parte, el presidente Trump ratificó la información a través de sus redes sociales, agradeciendo el gesto de Irán y fortaleciendo su postura como mediador. Desde la Casa Blanca ya se anticipa una segunda ronda de negociaciones de alto nivel, posiblemente en Pakistán, con el objetivo de consolidar el fin de las hostilidades y garantizar la estabilidad a largo plazo en la región.
A pesar del clima de celebración en los mercados, la cautela persiste. Los analistas advierten que la volatilidad continuará hasta que se definan los términos permanentes del acuerdo, mientras el mundo observa con atención si este alivio comercial es el primer paso hacia una paz duradera o simplemente una pausa estratégica en el conflicto.
