BUENOS AIRES – El último gran ritual ricotero ha comenzado.
A partir de las 11:00 de hoy, el Microestadio Gatica, ubicado en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, abre sus puertas para que miles de seguidores despidan los restos de Carlos Alberto “Indio” Solari, el ícono indiscutible del rock nacional.
El ambiente en Avellaneda es de una intensidad conmovedora. Desde la noche del sábado, cientos de fanáticos se apostaron sobre la avenida Bartolomé Mitre en una vigilia que trasciende la simple despedida; es un despliegue de tatuajes, banderas y cánticos que mantienen vivo el legado de Patricio Rey. La capacidad del salón Gatica, estimada en 180 personas simultáneas, representa un desafío logístico ante la marea humana que se desplaza hacia el sur del conurbano bonaerense.
Fuentes municipales confirmaron que el operativo de seguridad, coordinado por la Provincia de Buenos Aires, se encuentra en alerta máxima. Ante la magnitud de la convocatoria, las autoridades han dejado abierta la posibilidad de extender el horario de visita durante el lunes e incluso el martes, priorizando que cada seguidor tenga su momento frente al féretro.
El fallecimiento de Solari, ocurrido el pasado viernes 5 de junio a sus 77 años en su residencia de Parque Leloir, Ituzaingó, cerró un capítulo fundamental en la historia cultural argentina. La autopsia oficial confirmó que el músico perdió la vida a causa de un accidente cerebrovascular (ACV) mientras se encontraba en su domicilio.
Hoy, Avellaneda no solo velará a un artista; será el escenario de la última misa de una fe que, pese a la partida de su líder, promete permanecer inalterable.
