Una organización narcocriminal que operaba en Argentina fue desarticulada tras una investigación que se extendió durante casi diez meses. El operativo permitió detener a dos sospechosos, entre ellos un ciudadano chino señalado como el presunto líder de la banda
El operativo permitió detener a dos sospechosos, entre ellos un ciudadano chino señalado como el presunto líder de la banda, y secuestrar cocaína, pseudoefedrina y una importante cantidad de catinonas sintéticas, una droga considerada de alto riesgo por sus efectos.
La investigación fue llevada adelante por la Dirección General de Aduanas, dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en conjunto con la Policía Federal Argentina (PFA), bajo la supervisión del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2.
La investigación comenzó en Ezeiza
La causa se inició en septiembre del año pasado, cuando agentes de Aduana detectaron a una mujer que intentaba abordar un vuelo con destino a Malasia desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con 6,8 kilos de cocaína ocultos en envases plásticos de alimentos.
La droga estaba valuada en aproximadamente 102 mil dólares y, tras el hallazgo, la pasajera fue detenida. A partir del análisis de su teléfono celular y del seguimiento de movimientos financieros y compra de pasajes aéreos, los investigadores lograron identificar al resto de los integrantes de la organización.
Allanamientos y detenciones
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó cinco allanamientos en distintos domicilios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Durante los procedimientos fueron detenidos dos hombres. Uno de ellos, de nacionalidad china, quedó señalado como el presunto jefe de la organización, mientras que el segundo habría actuado como testaferro y colaborador logístico.
Además de cocaína, los efectivos secuestraron nueve gramos de pseudoefedrina y 629 pastillas de catinonas sintéticas, cuyo valor en el mercado ilegal fue estimado en unos 20 mil dólares.
Una droga más peligrosa que el éxtasis
De acuerdo con fuentes de la investigación, las catinonas sintéticas forman parte de una nueva generación de drogas psicoactivas de alta potencia.
Los especialistas advierten que estas sustancias presentan un elevado potencial adictivo y pueden provocar graves complicaciones cardiovasculares y psiquiátricas. Por ese motivo, son consideradas más peligrosas que el MDMA, conocido popularmente como éxtasis.
La investigación continúa para determinar si existen más integrantes de la organización. En caso de ser condenados por el delito de contrabando agravado, los imputados podrían enfrentar penas de hasta 12 años de prisión.
