La Secretaría de Transporte de la Nación reabrió el registro para que talleres particulares realicen la Revisión Técnica Obligatoria con precios libres y plazos flexibles. Sin embargo, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires descartó aplicar la medida en su territorio y ratificó la vigencia del esquema de control actual.
El esquema de control vehicular en la Argentina ingresó en un escenario de dualidad normativa. A través de una resolución publicada este miércoles en el Boletín Oficial, la Secretaría de Transporte de la Nación dispuso la reapertura del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos. La medida, dictada en el marco del decreto desregulador 196/2025, habilita a talleres particulares a incorporarse al sistema para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) tanto a vehículos particulares como comerciales de carga y pasajeros.
Sin embargo, las modificaciones impulsadas por la administración federal no se implementarán en la provincia de Buenos Aires. Fuentes gubernamentales bonaerenses confirmaron que la medida nacional no se encuentra bajo análisis en el distrito.
“Es muy necesaria la VTV como funciona en la actualidad. Necesitamos mantener los controles en medio de la desinversión que hace Nación en las rutas del país”, argumentaron desde el Ejecutivo provincial, ratificando la continuidad de las plantas verificadoras autorizadas y el régimen de tarifas reguladas que rige en el territorio bonaerense, donde el valor básico se ubica en $97.057 con IVA incluido.
Los ejes del nuevo sistema nacional
Para las jurisdicciones que queden bajo la órbita de la nueva normativa federal, el Registro operará bajo un formato digital, abierto y gratuito a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD). La autoridad nacional fundamentó la reapertura en la necesidad de revertir las restricciones vigentes desde 2023, buscando ampliar la oferta del servicio y fomentar la competencia entre prestadores.
Los dos cambios más significativos del modelo nacional son:
- Liberación de precios: El costo del control se pactará libremente entre el usuario y el taller particular, eliminando los topes oficiales.
- Flexibilización de plazos: Los automóviles particulares nuevos realizarán su primera inspección a los 5 años. Posteriormente, la revisión se exigirá cada 24 meses para unidades de hasta 10 años de antigüedad, y de forma anual para los vehículos que superen la década de uso.
La fiscalización de los talleres adheridos quedará bajo la órbita de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que supervisará los requisitos de infraestructura y la calibración técnica de los equipos cada seis meses o cada 6.000 revisiones. Asimismo, los centros técnicos privados deberán volcar los datos de cada inspección en una base centralizada nacional en un plazo de 90 días.
