La filtración de los registros bancarios desató la indignación generalizada al revelarse que el funcionario y su esposa gastaron un promedio mensual de 7,1 millones de pesos.
La justicia federal investiga el escandaloso nivel de consumo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa Bettina Angeletti, quienes reventaron las tarjetas de crédito con consumos superiores a los 85 millones de pesos durante 2025. El dato que enfurece a la sociedad es que el gasto promedio mensual duplica el salario oficial de 3,5 millones de pesos que el Estado le paga al funcionario público.
La lupa del Banco Central expuso un festival de plásticos VISA, American Express y Mastercard que no conoce la crisis ni la inflación. Mientras el discurso oficial exige austeridad extrema a los ciudadanos de la provincia de Buenos Aires, los fondos líquidos entraban a las cuentas de la pareja con una soltura que la investigación judicial intenta determinar de manera urgente.
El contraste es total y la polémica crece al evaluar el rol de Angeletti, quien figuraba como monotributista mientras registraba picos de consumo de casi 8 millones de pesos en un solo mes. La sospecha de incompatibilidad y la velocidad para cambiar de categoría ante la agencia de recaudación exacerban el debate sobre los privilegios reales de la cúpula gobernante.
La trama oculta es todavía más profunda, ya que los peritos estiman que el universo total de erogaciones del matrimonio supera los 400.000 dólares desde que asumieron el poder. El desglose incluye refacciones fastuosas en efectivo dentro del country Indio Cuá, operaciones inmobiliarias y viajes internacionales que resultan imposibles de pagar para cualquier trabajador promedio.
La falta de préstamos en el circuito bancario tradicional enciende las alarmas sobre el origen del dinero para financiar semejante nivel de vida. La situación deja flotando una pregunta incómoda en la opinión pública sobre la verdadera transparencia de quienes prometieron terminar con los gastos desmedidos de la política.
