La empresa suspendió las actividades de su histórica planta bonaerense a partir del 31 de agosto. Un comunicado interno atribuyó la decisión a problemas con el suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas vinculadas a circunstancias de fuerza mayor.
Granja Tres Arroyos, la empresa que durante años fue la mayor compañía avícola de la Argentina, suspendió este fin de semana las operaciones de su planta ubicada en Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, sin establecer una fecha para retomar las actividades y sin haber comunicado previamente la decisión al personal.
A través de un comunicado interno, la empresa informó que las tareas operativas quedarían paralizadas “hasta nuevo aviso a partir del 31 de agosto de 2026”. Al mismo tiempo, se indicó a los trabajadores que no debían presentarse a cumplir sus funciones, salvo que fueran convocados expresamente por un encargado o supervisor.
El documento atribuyó la suspensión a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento”.
Sin embargo, según pudo saber el medio citado en la información, las máquinas concesionadas, es decir, equipos alquilados a terceros, ya no se encontraban dentro del establecimiento.
Fuentes con conocimiento de la situación de la compañía señalaron que fueron retiradas zorras, equipos destinados al armado de cajas y maquinaria perteneciente a empresas externas que funcionaban dentro de la planta. “No quedó nada”, describió una de las fuentes.
A este escenario se suma otro dato señalado por las mismas fuentes: integrantes del directorio también habrían vaciado sus oficinas y retirado sus pertenencias de los depósitos.
“Hoy la gente se desayunó con eso. Estamos sin suministro eléctrico por lo que no podemos trabajar”, manifestó la fuente, en referencia a la comunicación que recibieron los empleados.
La misma persona advirtió además sobre el temor de los trabajadores ante la posibilidad de que la empresa no pueda afrontar el pago de las indemnizaciones correspondientes.
Una crisis que se extiende por las distintas plantas
La situación de Capitán Sarmiento se suma a una serie de cierres, suspensiones y despidos que desde hace meses afectan la estructura productiva de Granja Tres Arroyos.
La crisis comenzó en diciembre de 2024, cuando la compañía solicitó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. El expediente nunca llegó a formalizarse a nivel nacional, aunque aceleró los recortes internos dentro de la empresa.
Desde entonces, la compañía cerró su planta de Tristán Suárez, donde se produjeron 200 desvinculaciones sobre un plantel de 270 trabajadores.
También anunció el cierre definitivo de la planta Becar, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y trasladó a sus 270 trabajadores hacia la planta La China, situada a pocos metros.
En julio de este año, la planta Avex, ubicada en Río Cuarto, Córdoba, detuvo sus actividades bajo la denominación oficial de una “parada programada de dos semanas”.
Sin embargo, ese plazo no se cumplió. A comienzos de agosto, la paralización se extendió durante otros 15 días, por lo que lo que inicialmente había sido presentado como una interrupción técnica terminó convirtiéndose en un mes completo de inactividad, con impacto sobre los 350 trabajadores del establecimiento.
Durante agosto, el mapa de conflictos de la compañía continuó ampliándose.
La planta Pinazo, ubicada en Pilar, Buenos Aires, suspendió a la totalidad de su personal.
En tanto, la planta Wade II, anteriormente conocida como Cresta Roja, ubicada en Esteban Echeverría, registró paralizaciones vinculadas con conflictos salariales y bloqueos.
La planta Wade I, en Ezeiza, continúa funcionando con una fuerte reducción de su nivel de actividad.
Por su parte, la planta La China, en Concepción del Uruguay, permanece cerrada desde fines de mayo.
Despidos, salarios adeudados y una deuda de USD 350,9 millones
A mediados de agosto, la información citada indicó que la empresa había desvinculado a 250 trabajadores de su planta industrial de Concepción del Uruguay, sobre una dotación total de 900 empleados.
Los telegramas enviados a los trabajadores invocaron “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora, originada en circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad”.
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) cuestionó los despidos y manifestó su rechazo al accionar de la compañía frente a trabajadores que, según el gremio, acumulaban más de cinco quincenas de salarios atrasados.
En paralelo, Granja Tres Arroyos negocia con sus acreedores la reestructuración de una deuda de USD 350,9 millones, con la banca de inversión VALO como asesora del proceso.
El plan contempla quitas de hasta el 75% del capital adeudado, plazos de pago de hasta siete años y la venta de al menos cinco activos considerados no estratégicos para el grupo.
A comienzos de este año, dentro de ese mismo proceso de búsqueda de liquidez, la compañía vendió a ACA la planta de Avex en Río Cuarto bajo un esquema de venta con alquiler posterior, con una opción de recompra dentro de cuatro años.
Granja Tres Arroyos está conducida por Joaquín De Grazia, hijo del fundador de la compañía, Gaspar De Grazia, un inmigrante italiano que comenzó a vender pollos por las calles de Buenos Aires junto con su hermano durante la década de 1930.
Desde 2022, el 34% del capital de la empresa pertenece a la estadounidense Tyson Foods.
