14 agosto, 2026
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Leandro Andrés Bertazzo, de 42 años, falleció durante un vuelo de instrucción en Toledo. La alumna que lo acompañaba logró controlar la aeronave y aterrizar luego de que, según su testimonio, el piloto abriera la puerta en pleno vuelo y se precipitara al vacío.

La Justicia Federal investiga lo ocurrido.

A pocos días del trágico episodio ocurrido en la provincia de Córdoba, comenzaron a conocerse nuevos detalles sobre la muerte de Leandro Andrés Bertazzo, un instructor de vuelo que perdió la vida tras caer de una avioneta mientras realizaba una práctica aérea junto a una alumna.

El hecho ocurrió el sábado por la tarde en la localidad de Toledo y quedó bajo investigación de la Justicia Federal de Córdoba, que busca determinar con precisión las circunstancias que rodearon la muerte del piloto de 42 años.

Según trascendió, Bertazzo se encontraba realizando un vuelo de instrucción junto a una estudiante de 22 años cuando, de acuerdo con el relato de la joven, le cedió los controles de la aeronave y, segundos después, abrió la puerta del avión y se arrojó al vacío.

La alumna, que contaba con licencia de piloto, logró mantener la estabilidad de la avioneta y concretar el aterrizaje de manera segura.

El relato desde la escuela de vuelo

Eduardo Álvarez, director de la escuela Flying Parrot Córdoba, reconstruyó los últimos momentos del vuelo y explicó que el instructor le pidió a la joven que continuara pilotando antes de abandonar la aeronave.

“En un momento él le dice que mantenga el vuelo. Se saca sus auriculares, acomoda sus elementos, su celular, se saca el cinto y abre la puerta y se tira”, relató.

El directivo señaló que, tras advertir la situación, la alumna envió un mensaje comunicando lo sucedido y luego logró regresar a la pista por sus propios medios.

Alrededor de las 18 horas del sábado, efectivos policiales llegaron al lugar luego de recibir una alerta de emergencia. Allí encontraron el cuerpo de Bertazzo en una zona rural cercana al lugar del incidente.

El instructor trabajaba en la institución desde 2022. Desde la escuela lo describieron como una persona comprometida con su profesión y destacaron la conmoción que generó su fallecimiento.

“Es un episodio muy triste. Era un ser humano espectacular, lamentablemente tenemos que decir que él no está más, su psiquis le ganó en la situación que estaba atravesando”, expresó Álvarez.

La sorpresa de quienes lo conocían

El director de Flying Parrot Córdoba comparó la situación con “abrir la puerta de un auto a 300 kilómetros por hora” y explicó que, inicialmente, la alumna creyó que podía tratarse de una maniobra inesperada o una broma, ya que pensaba que el instructor contaba con algún elemento de seguridad.

Además, según el relato de Álvarez, la familia de Bertazzo informó que el piloto había asistido a una consulta en un hospital psiquiátrico la semana anterior al episodio.

El directivo recordó al instructor como “una bella persona, con una gran sonrisa, conceptos claros de vida” y aseguró que nadie dentro del entorno profesional había advertido una situación que pudiera anticipar una decisión de ese tipo.

En declaraciones televisivas, contó que su último encuentro con Bertazzo había sido como los habituales: con un saludo afectuoso antes de que el instructor saliera a volar con sus alumnos.

“Se dieron un beso y un abrazo, como siempre. Después partió con sus alumnos, con su alegría de siempre. Bien vestido, afeitado, impecable”, recordó.

Y agregó: “Tomó esta decisión trágica a bordo de una aeronave con una persona a su lado. No hay forma de pensarlo o de entenderlo, pero la mente humana es tan compleja”.

La investigación continúa

Álvarez también explicó que, luego del aterrizaje, la alumna se encontraba completamente en estado de shock y continuaba interpretando que lo sucedido podía haber sido una broma.

“No entiendo por qué hizo eso”, habría repetido la joven tras tomar contacto con los responsables de la escuela.

Luego de recibir el aviso, el propio Álvarez inició un vuelo de búsqueda para intentar localizar a Bertazzo. Sobrevoló la zona durante aproximadamente 15 o 20 minutos hasta encontrar el punto donde ocurrió el hecho.

Tras identificar las coordenadas, informó a las autoridades para activar el operativo de emergencia. Personal de la Patrulla Rural Centro y un servicio médico acudieron al lugar, donde confirmaron que el instructor ya no presentaba signos vitales.

“Hay una relación alumno-instructor muy íntima en el sentido profesional, pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar esa decisión de arrojarse de una aeronave. Evidentemente, había algo”, concluyó Álvarez.

La causa permanece en manos de la Justicia Federal de Córdoba, que deberá establecer cómo se produjo el episodio y determinar las circunstancias que derivaron en la muerte del instructor. Además, la Junta de Seguridad del Transporte participará de la investigación.

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