El gobernador bonaerense cuestionó la política fiscal de la administración de Javier Milei y afirmó que el recorte de fondos se utiliza como herramienta de presión sobre las provincias.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó la política económica del Gobierno nacional y aseguró que la administración de Javier Milei utiliza el recorte de recursos destinados a las provincias como un mecanismo de presión para influir en las decisiones legislativas del Congreso.
Las declaraciones fueron realizadas a través de una columna de opinión titulada «Milei y las provincias: la extorsión como política de Estado», en la que el mandatario bonaerense sostuvo que la reducción de transferencias nacionales compromete el funcionamiento de las administraciones provinciales y limita su capacidad para sostener servicios esenciales.
El planteo se produce en medio de un escenario de tensión entre la Casa Rosada y los gobernadores, atravesado por el debate de distintas iniciativas legislativas y por los reclamos de las provincias respecto de la distribución de los recursos públicos.
Los argumentos del gobernador
En su publicación, Kicillof afirmó que el ajuste impulsado por el Gobierno nacional provocó una desaceleración de la actividad económica, con impacto sobre sectores como la industria, el comercio y la construcción. Según indicó, esa situación redujo tanto la recaudación nacional coparticipable como los ingresos propios de las provincias.
Además, señaló que la disminución de las transferencias no automáticas afectó partidas destinadas a obras públicas, programas educativos y políticas sociales, incrementando la presión financiera sobre las administraciones provinciales.
El gobernador también sostuvo que este escenario no afecta únicamente a la provincia de Buenos Aires, sino que es una preocupación compartida por mandatarios de diferentes espacios políticos, quienes en los últimos meses manifestaron reclamos por la paralización de obras nacionales y la reducción de asistencia económica.
El debate sobre el federalismo
Uno de los principales cuestionamientos de Kicillof apunta al mecanismo de asignación de recursos. Según su interpretación, el Gobierno utiliza los fondos nacionales como herramienta de negociación política para obtener respaldo parlamentario en proyectos impulsados por el Poder Ejecutivo.
Desde la administración nacional, en cambio, la reducción de los giros discrecionales forma parte de la estrategia para sostener el equilibrio fiscal y consolidar el proceso de reducción del gasto público.
En ese contexto, el gobernador advirtió que las provincias deben afrontar con menores recursos la prestación de servicios como salud, educación y seguridad, mientras enfrentan una caída de la actividad económica y de la recaudación.
Un conflicto que continúa abierto
En el tramo final de su análisis, Kicillof sostuvo que las discusiones sobre eventuales reformas electorales y otros proyectos legislativos deberían desarrollarse en un marco de diálogo institucional, sin que la situación financiera de las provincias condicione el debate político.
El intercambio vuelve a poner en agenda la discusión sobre el alcance del federalismo fiscal en Argentina y el equilibrio entre la política de ajuste impulsada por el Gobierno nacional y las necesidades de financiamiento de las jurisdicciones provinciales.
