El hecho ocurrió en el Jardín de Infantes Manuel Belgrano, conocido como Jardín 908, ubicado en el barrio El Pilar. Los delincuentes habrían ingresado desde un terreno lindero donde se realiza una construcción y provocaron destrozos antes de escapar.
La comunidad educativa de un jardín de infantes de Ituzaingó se encontró con una situación inesperada al comenzar la jornada escolar: el establecimiento había sido robado y varios de los elementos utilizados diariamente por los alumnos y las docentes ya no estaban.
El episodio tuvo como escenario al Jardín de Infantes Manuel Belgrano, identificado como Jardín 908, ubicado en el barrio El Pilar. El robo fue descubierto durante las primeras horas del día y, debido a los daños ocasionados y a la necesidad de revisar lo ocurrido, las autoridades resolvieron suspender las clases del lunes.
El robo fue descubierto antes del ingreso de los chicos
Los delincuentes habrían actuado durante la madrugada, antes del inicio de las actividades. El horario habitual de entrada de los alumnos es a las 8.30, aunque para ese momento las maestras y auxiliares ya se encontraban dentro del establecimiento.
Además, alrededor de las 7.30 habían llegado los distribuidores encargados de entregar la comida destinada a los chicos. Al ingresar al jardín, quienes llegaron primero se encontraron con un escenario completamente distinto al habitual.
Los diferentes espacios del establecimiento estaban revueltos, con objetos desparramados y elementos faltantes. La situación permitió advertir rápidamente que el lugar había sido víctima de un robo.
Qué elementos se llevaron
Entre los objetos sustraídos se encuentran televisores, equipos de audio y tablets, además de distintos materiales empleados por las docentes durante las actividades con los niños.
De esta manera, el perjuicio no quedó limitado a elementos que tienen un valor económico. Parte de lo robado forma parte de los recursos que el jardín utiliza de manera cotidiana para desarrollar las clases y las propuestas destinadas a los alumnos.
La falta de estos materiales generó un impacto directo sobre el funcionamiento del establecimiento y sumó preocupación entre las familias y quienes integran la comunidad educativa.
Investigan un posible ingreso desde un terreno lindero
Uno de los aspectos que ahora deberá determinar la investigación está relacionado con las características del predio donde funciona el Jardín 908.
El establecimiento cuenta con un terreno amplio en la parte trasera, que limita con otro espacio en el que actualmente se desarrolla una construcción.
De acuerdo con las primeras hipótesis, los delincuentes podrían haber utilizado ese terreno lindero para ingresar al jardín. La zona posterior habría sido el punto elegido para acceder a las instalaciones y, una vez dentro, desplazarse por los distintos sectores en busca de objetos para llevarse.
Por el momento, los investigadores deberán establecer con precisión cómo se produjo el ingreso, por dónde accedieron los responsables y cuáles fueron sus movimientos dentro del establecimiento.
Las clases fueron suspendidas
Tras descubrirse el robo, las autoridades tomaron la decisión de suspender las actividades previstas para esa jornada. El lunes no hubo clases en el establecimiento.
La comunidad educativa quedó a la espera del avance de la investigación para conocer quiénes estuvieron detrás del hecho y determinar las circunstancias en las que ocurrió.
Entre los puntos que deberán esclarecerse se encuentran la vía utilizada para ingresar, el tiempo que los delincuentes permanecieron dentro del predio y si actuaron solos o en grupo.
Mientras tanto, el robo generó preocupación entre las familias y el personal del jardín, tanto por los daños provocados como por la pérdida de materiales que son utilizados habitualmente por los chicos durante las actividades escolares.
