La 74ª edición del Festival de San Sebastián culmina este sábado con la entrega de sus principales premios. Entre las 17 producciones que compiten por la Concha de Oro aparecen trabajos de Benjamin Naishtat, Pablo Larraín y Gabriel Martins, mientras que el certamen reunió durante nueve días a figuras como Brad Pitt, Ricardo Darín y Julianne Moore.
La 74ª edición del Festival de San Sebastián llega este sábado a su jornada de cierre con la entrega de la Concha de Oro, el principal reconocimiento del certamen, además del resto de los premios que completarán el palmarés de nueve días dedicados al cine en esta ciudad del País Vasco, en el norte de España.
El jurado, presidido por el director estadounidense Ira Sachs, será el encargado de elegir la película ganadora entre las 17 producciones que forman parte de la competencia. Durante la ceremonia también se conocerán los restantes galardones, entre ellos el reconocimiento destinado a la mejor película latinoamericana, una distinción que forma parte de la identidad del festival como una de las principales vitrinas del cine de la región en Europa.
Entre los títulos que aparecen como candidatos destacados en las valoraciones de los críticos se encuentra Tender Loving Care, del reconocido director británico Mike Leigh. La película aborda cuestiones relacionadas con los cuidados, la amistad y los vínculos familiares.
El filme adquiere además una dimensión particular por tratarse, posiblemente, del último trabajo cinematográfico del realizador, de 83 años, quien comunicó que atraviesa una condición médica que le dificulta continuar con la actividad de filmación.
Otro de los títulos mencionados entre los destacados es The Debut, del estadounidense Jesse Eisenberg, que cuenta con Julianne Moore como protagonista. También aparece en las consideraciones previas Muyou no hito, primera película de la reconocida escritora japonesa Maha Harada.
Tres producciones latinoamericanas en competencia
La presencia latinoamericana ocupa un lugar importante dentro de la sección oficial del festival. En esta edición son tres las producciones de la región que participan de la competencia.
Una de ellas es Mis muertos tristes, una miniserie dirigida por el cineasta chileno Pablo Larraín y basada en cuentos de la escritora argentina Mariana Enriquez.
También compite Glaxo, del director argentino Benjamín Naishtat, mientras que completa la representación latinoamericana Las disculpas de Vicentina, del realizador brasileño Gabriel Martins.
El festival contempla además un premio específico para la mejor película latinoamericana, dentro de una programación que históricamente funciona como espacio de exhibición y encuentro para producciones de la región en Europa.
Brad Pitt, Ricardo Darín y otras figuras
Desde el comienzo del festival, el 18 de septiembre, San Sebastián recibió a numerosas figuras internacionales del cine.
El paso de Brad Pitt fue uno de los momentos que más atención generó durante el certamen. El actor estadounidense llegó a firmar autógrafos durante más de una hora en las calles de San Sebastián, provocando una importante convocatoria de público.
También estuvieron presentes Marion Cotillard, Orlando Bloom, Ricardo Darín, Jeremy Irons, Rami Malek y Diego Luna, entre otras figuras vinculadas a la industria cinematográfica.
El festival, considerado uno de los grandes encuentros cinematográficos europeos después de Cannes y Venecia, también otorgó en esta edición sus principales reconocimientos honoríficos.
El Premio Donostia fue entregado a la actriz británica Naomi Watts, en reconocimiento a su trayectoria y a la diversidad de trabajos desarrollados a lo largo de su carrera.
El mismo reconocimiento fue recibido por el cineasta alemán Werner Herzog, cuya filmografía supera las 70 películas.
La polémica alrededor de NAZA
La edición de este año también estuvo atravesada por una discusión política vinculada con la proyección de NAZA, un documental que incluye testimonios de integrantes de las fuerzas israelíes sobre bombardeos contra civiles palestinos en Gaza.
La película había recibido el Premio Especial del Jurado en la Mostra de Venecia y fue presentada en San Sebastián sin la presencia de sus directores, los periodistas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor.
Los realizadores fueron objeto de amenazas e intimidaciones en Israel, según se informó en el marco de la presentación de la película.
El viernes por la noche, el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, participó junto con distintos cineastas españoles de un acto de respaldo a los responsables de NAZA sobre la alfombra roja.
Entre los directores que participaron estuvieron Rodrigo Sorogoyen, Estíbaliz Urresola, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga.
La actividad se produjo en un festival que mantiene una tradición marcada por la incorporación de debates y expresiones vinculadas con cuestiones políticas y sociales dentro de su programación.
Una película sobre la resistencia belga para el cierre
Después de que se anuncie el palmarés, la película encargada de clausurar el festival será Le Faux Soir, del director belga Michaël R. Roskam.
La producción está basada en hechos reales ocurridos en 1943, cuando integrantes de la resistencia belga lograron imprimir y distribuir una edición falsa de un reconocido periódico.
Aquella publicación incluía artículos satíricos dirigidos contra los nazis y se convirtió en una acción de propaganda de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.
La película combina el drama con elementos de comedia. Según explicó Roskam durante una conferencia de prensa, esa combinación fue una decisión deliberada para reflejar determinadas características de la identidad belga.
“Yo quería hacer una película muy seria sobre gente muy cómica”, explicó el director al referirse a la propuesta.
Roskam señaló además que buscaba reflejar una idea de “belgitud”, asociada a una combinación entre seriedad, pequeñas situaciones absurdas y un componente de surrealismo.
Con la entrega de los premios y la posterior proyección de Le Faux Soir, San Sebastián pondrá fin a nueve jornadas en las que la competencia cinematográfica, las figuras internacionales y los debates vinculados con el cine compartieron protagonismo en la ciudad vasca.
