El círculo rojo advierte sobre un escenario binario donde el gobierno nacional se juega la reelección mientras los salarios siguen perdiendo por goleada contra la inflación
La euforia que el gobierno intenta vender con los números de la timba financiera de la City porteña no logra maquillar el estancamiento que se padece en la calle. Mientras el mercado apuesta fichas a la reelección de Javier Milei en 2027, los economistas más escuchados por los empresarios lanzaron una advertencia brutal: la economía real sigue en el subsuelo, el empleo formal se destruye y el ajuste salvaje amenaza con dinamitar la gobernabilidad si las encuestas empiezan a mostrar el desgaste social.
El consultor Carlos Melconian sacudió el avispero al diagnosticar que la Argentina transita un año gris oscuro. La historia demuestra que los gobiernos que tropiezan en su tercer año de gestión se quedan sin nafta para la continuidad, y el panorama actual está lejos de ser idílico. El esquema asimétrico oficialista beneficia a un puñado de sectores exportadores, pero condena al atraso a la gran masa de la población que habita en las zonas más densamente pobladas del conurbano bonaerense.
Por su parte, el último informe de la consultora Eco Go, liderada por Marina Dal Poggetto, resumió el dilema actual con una frase contundente: la gestión va «a todo o nada». El documento desnuda que el aparente orden financiero se sostiene exclusivamente sobre un dólar casi fijo que actúa como ancla, cuya contracara es una recesión feroz, una recaudación que desploma por noveno mes consecutivo y una mora que no para de subir en los bancos.
La gran incógnita que divide a los analistas es si el esquema actual resistirá la pared de vencimientos de deuda sin provocar un estallido antes de los turnos electorales. Un escenario de polarización extrema o la falta de un auxilio financiero internacional de última instancia podrían disparar el riesgo país por encima de los 1000 puntos, haciendo volar por los aires la precaria estabilidad cambiaria y acelerando otra devaluación con más inflación.
La moneda está en el aire y la fatiga social empieza a jugar su partido frente a un modelo que pide sacrificios eternos a cambio de promesas abstractas. La realidad de la provincia de Buenos Aires, principal termómetro de la crisis, determinará si los festejos anticipados del oficialismo son solo otra burbuja antes de un nuevo golpe de realidad.
¿Hasta cuándo creés que la sociedad va a aguantar el ajuste si los salarios no se recuperan? Dejá tu opinión y debatiendo con los que defienden este modelo económico.
