27 septiembre, 2026
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El joven había comprado el calzado para su novia y lo había enviado desde un edificio de Buenos Aires. Según denunció, el conductor retiró la bolsa, canceló el viaje y desapareció con el pedido. Presentó una denuncia penal y acudió a Defensa del Consumidor.

Un joven denunció la desaparición de un par de botas valuadas en $400.000 luego de solicitar un envío mediante una aplicación de transporte en Buenos Aires. Según su presentación, el episodio ocurrió el 25 de julio, cuando el conductor asignado retiró el paquete y posteriormente canceló el viaje sin entregar la compra en el destino indicado.

A partir de lo ocurrido, el denunciante presentó una denuncia penal y también llevó el caso ante Defensa del Consumidor. Para reconstruir lo sucedido, reunió registros de la aplicación, imágenes de cámaras de seguridad y distintos datos relacionados con el pedido.

De acuerdo con la denuncia, el conductor llegó hasta un edificio para retirar la bolsa, aunque esa acción no habría quedado registrada en la aplicación. Luego canceló el traslado y el sistema asignó a otro chofer para completar el envío.

El usuario sostiene que nunca pudo recuperar las botas y que tampoco recibió una respuesta concreta sobre el destino del paquete.

Cómo comenzó el reclamo

El joven había comprado las botas para su novia en un comercio de la Ciudad. Como no contaba con seguridad en su propia vivienda para recibir la compra, decidió enviarla a la casa de un familiar.

El edificio contaba con un sistema de seguridad destinado a recibir y entregar paquetes. Desde allí le comunicaron que una persona había retirado una bolsa que estaba a nombre del joven.

Después de recibir ese aviso, el denunciante solicitó mediante Uber un viaje con retiro de paquetes. La plataforma asignó un conductor para buscar la compra y trasladarla hasta otra dirección.

Según el relato presentado por el joven, el personal de seguridad del edificio verificó la identidad de la persona que retiró la bolsa. Los datos obtenidos, de acuerdo con la denuncia, coincidían con la información que la aplicación mostraba sobre el conductor asignado.

Además, las cámaras de seguridad registraron la salida de un joven que llevaba consigo una bolsa perteneciente al comercio donde se había realizado la compra. Esas imágenes fueron incorporadas posteriormente por el denunciante a la presentación judicial.

Sin embargo, el envío no continuó de acuerdo con el recorrido previsto. El conductor retiró el paquete, pero no confirmó dentro de la aplicación que había recibido la compra, según consta en la denuncia.

El conductor canceló el viaje después de retirar la compra

El denunciante advirtió que el vehículo comenzó a alejarse del edificio donde había sido retirado el paquete. En ese momento, la aplicación todavía no mostraba que el conductor tuviera la compra en su poder.

Poco después, el viaje fue cancelado por el primer conductor. Como consecuencia, la plataforma asignó a otro chofer para completar el traslado, aunque cuando este llegó al punto de retiro las botas ya no se encontraban allí.

El joven se comunicó con el segundo conductor para intentar determinar qué había sucedido. Según su testimonio, el chofer le advirtió que podía tratarse de un robo y que probablemente tendría dificultades para conseguir una respuesta por parte de la aplicación.

“Lamentablemente, te tengo que decir que te robaron”, le habría manifestado el segundo conductor, según el relato incorporado al caso.

A partir de ese momento, el joven inició distintos reclamos ante la empresa e intentó ponerse en contacto con el primer chofer.

El denunciante aseguró que la aplicación le devolvió el importe correspondiente al viaje cancelado, pero que no recibió una compensación por el valor de las botas.

La situación dejó al usuario sin información sobre el paradero de la compra y generó cuestionamientos sobre el funcionamiento del sistema, particularmente sobre la posibilidad de cancelar un traslado después de que el paquete ya fue retirado.

Las pruebas que incorporó a la denuncia

Entre los elementos presentados por el joven se encuentran los registros del pedido realizado mediante la aplicación, las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio y la constancia relacionada con el retiro del paquete.

El denunciante también solicitó acceso a las grabaciones que registraron tanto la llegada como la salida del vehículo. En esas imágenes aparece una moto vinculada con el retiro, aunque las cámaras no permitieron identificar la patente.

Según explicó, el personal de seguridad del edificio había realizado una verificación del rostro y del documento de identidad de la persona que retiró la bolsa. Esos datos también fueron incorporados como elementos de prueba ante la fiscalía.

El expediente sumó posteriormente un audio que llegó al joven después de que difundiera públicamente lo ocurrido en redes sociales.

En ese mensaje, una persona aseguró haber visto a la venta unas botas con características similares a las que habían desaparecido.

La persona describió el calzado como botas bucaneras marrones, talle 36, y afirmó: “Vi las botas también”.

De acuerdo con el audio, un hombre que se había incorporado recientemente a un grupo de amigos habría ofrecido ese calzado. Sin embargo, el mensaje no identificó al supuesto vendedor ni aportó información concreta sobre una eventual operación de venta.

“Muchos más que roban paquetes” perjudican a quienes trabajan durante largas jornadas, sostuvo además la persona que envió el audio, en un mensaje que buscó diferenciar la conducta denunciada del trabajo realizado por otros repartidores.

El reclamo contra la plataforma

El joven también cuestionó la respuesta que recibió por parte de la aplicación después de denunciar la desaparición del paquete.

Según planteó, la plataforma dispone de información sobre los conductores que realizan los servicios y consideró que esos registros deberían permitir revisar lo ocurrido.

El denunciante aseguró que aportó datos relacionados con el pedido, el momento del retiro y la identidad que había sido verificada en el edificio.

También señaló que tuvo que realizar por su cuenta buena parte de la búsqueda de elementos para reconstruir el episodio. Para ello, solicitó videos, revisó los registros correspondientes al viaje y reunió documentación que luego presentó ante la Justicia.

Además de la denuncia penal, llevó el expediente a Defensa del Consumidor, donde busca que la empresa dé una respuesta sobre la desaparición de las botas y sobre el mecanismo utilizado para atender este tipo de reclamos.

El caso también abrió un cuestionamiento sobre el seguimiento de los envíos realizados mediante aplicaciones. El denunciante remarcó que un conductor puede retirar un paquete sin que esa acción quede registrada en el sistema.

Según su planteo, si posteriormente el chofer cancela el viaje, el usuario puede perder el seguimiento del envío y la plataforma puede asignar a otro conductor aunque el producto ya no se encuentre en el punto de retiro.

El comercio le entregó otro par

El comercio donde el joven había comprado las botas tomó conocimiento de la situación después de que la denuncia comenzara a difundirse en redes sociales.

Ante lo ocurrido, el local decidió entregarle otro par de botas en reemplazo del que nunca llegó al destino previsto.

De esta manera, el joven pudo recibir finalmente el producto que había comprado para su novia. Sin embargo, la reposición no modificó la denuncia presentada por el paquete original ni los reclamos iniciados contra el conductor y la aplicación.

El denunciante mantiene tanto la presentación penal como el reclamo ante Defensa del Consumidor. Ahora busca obtener una respuesta sobre lo ocurrido con el paquete y sobre el seguimiento de los conductores involucrados dentro de la plataforma.

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