La titular del FMI visitó el bloque Loma Campana junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el CEO de YPF, Horacio Marín. Además, destacó la decisión de Neuquén de destinar los ingresos petroleros a obras de infraestructura y educación.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, concluyó este martes su visita a la Argentina con una recorrida por Vaca Muerta. Durante su paso por el bloque Loma Campana, la funcionaria conoció parte de las operaciones petroleras, se fotografió con una campera de YPF y respaldó el manejo provincial de los recursos generados por la explotación hidrocarburífera.
Georgieva llegó al yacimiento acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín. Durante la visita, la comitiva observó el funcionamiento de un equipo de perforación de última generación utilizado para la construcción de los pozos mediante los cuales se extraen hidrocarburos a través de la fractura de la roca.
«Tuvimos una reunión muy productiva y recorrimos un equipo de perforación de última generación, para que conozca el trabajo de nuestra gente, de las empresas que nos acompañan todos los días y el nivel de tecnología y eficiencia que alcanzamos», señaló Marín a través de una publicación en la red social X.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, recibió a la delegación en el aeropuerto, aunque finalmente no formó parte de la recorrida por el yacimiento.
Sin embargo, Georgieva destacó públicamente la administración que realiza la provincia de los recursos obtenidos mediante las regalías petroleras. En particular, valoró que esos ingresos sean destinados a áreas como educación e infraestructura.
«Gracias, gobernador @Rolo_Figueroa, por la cálida bienvenida a Neuquén. Alentador enterarse de cómo los ingresos petroleros se están invirtiendo en educación e infraestructura para crear más oportunidades y apoyar el crecimiento a largo plazo», publicó la titular del FMI.
Sin encuentro con los empresarios petroleros
La visita de Georgieva a Vaca Muerta no incluyó una reunión con los principales empresarios del sector que participan de las operaciones en la formación neuquina.
Parte del denominado Círculo Rojo petrolero había compartido el lunes una cena en el Palacio Duhau, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, aunque no hubo un encuentro posterior en el yacimiento.
Entre los empresarios que participaron de esa reunión estuvo Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy (PAE), una de las principales compañías privadas integradas del país, con presencia en la producción de shale gas y shale oil en Vaca Muerta, además de contar con una refinería en Campana y la red de estaciones de servicio Axion.
PAE también participa en dos proyectos de infraestructura considerados estratégicos para el desarrollo energético: el oleoducto VMOS y el gasoducto destinado a facilitar la exportación de gas natural licuado (GNL) desde el golfo San Matías, en Río Negro.
Otro de los asistentes fue Daniel Novegil, vicepresidente de Ternium, empresa dedicada a la producción de aceros planos y perteneciente al Grupo Techint.
El conglomerado liderado por Paolo Rocca cuenta con presencia en Vaca Muerta a través de Tecpetrol y participa además en proyectos vinculados con infraestructura y servicios destinados a la industria petrolera mediante Techint.
La imagen con la campera de YPF
Durante la visita al bloque Loma Campana, Georgieva posó para las cámaras con una campera azul y gris de YPF, la petrolera de mayoría estatal, y recorrió parte de las instalaciones junto a representantes de la compañía.
Vaca Muerta representa uno de los principales activos estratégicos de la Argentina en materia energética. La formación concentra la segunda mayor reserva de gas no convencional del mundo y la cuarta de petróleo a nivel global.
El desarrollo de la producción hidrocarburífera también es considerado por el Gobierno como una fuente potencial de generación de divisas. La importancia de este sector adquiere una dimensión adicional debido al nivel de endeudamiento argentino con el FMI, que se ubicaba en torno a los US$57.000 millones.
En ese contexto, el crecimiento de Vaca Muerta aparece como una de las principales alternativas para incrementar el ingreso de dólares y contribuir al cumplimiento de los compromisos financieros asumidos por el país.
La balanza energética argentina cerró 2025 con un superávit cercano a los US$8.000 millones. Durante el primer semestre de 2026, el saldo positivo alcanzó casi los US$7.000 millones, según los datos disponibles.
La recorrida de Georgieva por Vaca Muerta se produjo así en el cierre de su visita al país y dejó como una de las principales señales políticas el respaldo al desarrollo energético y a la utilización de las regalías hidrocarburíferas para financiar obras y políticas públicas.
