El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva volvió a expresar su preocupación por el deterioro de la situación social del país y pidió dejar atrás «la crueldad y el individualismo» durante una misa en homenaje a los curas palotinos, al cumplirse 50 años de la masacre ocurrida en 1976.
En el marco de una ceremonia realizada en la parroquia San Patricio, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, García Cuerva reclamó un mayor compromiso del Gobierno nacional frente al crecimiento de la pobreza, el desempleo y la exclusión social. Durante su homilía sostuvo que no hay lugar para la indiferencia cuando miles de personas atraviesan situaciones de vulnerabilidad y llamó a fortalecer la solidaridad como respuesta al complejo escenario que vive el país.
La celebración recordó el 50° aniversario del asesinato de los cinco curas palotinos, ocurrido el 4 de julio de 1976 durante la última dictadura militar. En ese contexto, el arzobispo vinculó el legado de las víctimas con los desafíos actuales y aseguró que el compromiso con la dignidad humana sigue siendo una referencia para afrontar los problemas sociales del presente.
El mensaje de Jorge García Cuerva
Durante la misa, el titular de la Iglesia porteña convocó a la comunidad a acompañar de manera activa a quienes atraviesan las mayores dificultades económicas y sociales.
En su mensaje hizo especial referencia a las personas que sufren la falta de trabajo, la pobreza, la soledad de los adultos mayores, las enfermedades y la situación de quienes viven en la calle. Según expresó, el contexto actual exige una mayor cercanía con los sectores más afectados y un compromiso colectivo para evitar que la exclusión continúe profundizándose.
Asimismo, insistió en la necesidad de dejar atrás «la crueldad y el individualismo», al considerar que la solidaridad debe ocupar un rol central frente al deterioro social.
Las declaraciones se suman a otros pronunciamientos públicos realizados por García Cuerva en los últimos meses, en los que reclamó una respuesta articulada entre el Estado, la dirigencia política y la sociedad para atender las necesidades de los sectores más vulnerables.
El homenaje a los curas palotinos
La ceremonia estuvo dedicada a recordar a los tres sacerdotes y dos seminaristas asesinados en la parroquia San Patricio el 4 de julio de 1976, uno de los hechos más emblemáticos ocurridos durante la última dictadura militar.
Durante la celebración, García Cuerva destacó que los religiosos fueron perseguidos por defender la dignidad humana y remarcó que ese testimonio continúa siendo una guía para enfrentar los desafíos sociales que atraviesa la Argentina en la actualidad.
Un documento desclasificado aporta nuevos elementos a la investigación
El aniversario coincidió además con la difusión de un documento diplomático desclasificado por Estados Unidos, que incorporó nuevos elementos a la investigación sobre la denominada masacre de los curas palotinos.
El cable, enviado apenas cuatro días después del crimen al Departamento de Estado estadounidense, reveló que la Embajada de ese país en Buenos Aires ya manejaba información que atribuía los asesinatos de los tres sacerdotes y los dos seminaristas a integrantes de la Policía Federal.
El informe también indicó que diversos sectores de la Iglesia compartían esa hipótesis y vinculaban el ataque con una represalia posterior al atentado contra el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal.
A cinco décadas del crimen, la difusión de ese documento volvió a fortalecer la principal línea de investigación judicial, que atribuye la masacre a miembros de la Policía Federal y busca avanzar en el esclarecimiento de las responsabilidades por el asesinato de los cinco religiosos.
