15 agosto, 2026
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La Casa Rosada intenta reactivar la reforma electoral con la eliminación de las PASO como uno de sus principales objetivos, pero continúa sin alcanzar los votos necesarios en el Senado.

El nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, tendrá la misión de negociar con gobernadores y bloques dialoguistas para destrabar una iniciativa estratégica para el oficialismo de cara a las elecciones de 2027.

El Gobierno nacional inicia una semana legislativa con la reforma electoral entre las prioridades de su agenda. La administración de Javier Milei busca avanzar con el proyecto que elimina las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una herramienta que considera clave para la estrategia política del oficialismo rumbo a los próximos comicios presidenciales.

Dentro del oficialismo, la instrucción transmitida a los legisladores libertarios fue clara: concentrar todos los esfuerzos en fortalecer el proyecto político que permita la reelección del Presidente.

En ese escenario, Santilli deberá asumir una negociación que permanece estancada desde hace varias semanas. La salida de Manuel Adorni obligó al Ejecutivo a reorganizar su conducción política y a profundizar el diálogo con gobernadores y sectores aliados. Sin embargo, ese reordenamiento aún no se tradujo en una mayoría parlamentaria que permita avanzar con la iniciativa.

El Senado continúa siendo el principal obstáculo

Para modificar el sistema electoral, el proyecto necesita mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso. En el Senado, eso implica alcanzar al menos 37 votos afirmativos.

Actualmente, La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y debe conseguir otros 16 respaldos provenientes de sectores de la Unión Cívica Radical, el Propuesta Republicana, partidos provinciales y espacios peronistas no alineados con el kirchnerismo.

El panorama, sin embargo, continúa siendo complejo. Buena parte de la oposición dialoguista considera que las PASO siguen siendo una herramienta útil para ordenar alianzas electorales amplias de cara a 2027 y resolver las disputas internas entre distintos sectores políticos.

Dentro de la UCR, dirigentes como Carolina Losada y Maximiliano Abad se encuentran entre quienes expresan mayores reparos frente a la eliminación de las primarias.

En el PRO también persisten diferencias, incluso entre sectores que mantienen diálogo con el Gobierno nacional. Sin esos respaldos, el oficialismo reconoce que no alcanza el número necesario, mientras que el kirchnerismo mantiene su rechazo a la iniciativa y los votos provenientes de bloques provinciales resultan insuficientes para inclinar la balanza.

Santilli intentará destrabar una negociación que no avanzó

La nueva etapa de las negociaciones representa uno de los primeros desafíos para Santilli desde su llegada a la Jefatura de Gabinete.

Anteriormente, Patricia Bullrich ya había advertido a la mesa política del oficialismo que el proyecto no contaba con los apoyos suficientes para prosperar en la Cámara alta.

Ahora será Santilli quien deba asumir la conducción política de ese diálogo, con el objetivo de reconstruir puentes con gobernadores y legisladores aliados.

El funcionario ya conocía las dificultades cuando se desempeñaba al frente del Ministerio del Interior. Durante esa etapa mantuvo conversaciones con mandatarios provinciales para acercar posiciones e incluso se analizaron alternativas como habilitar colectoras o adhesiones para categorías legislativas nacionales, una propuesta destinada a captar nuevos apoyos.

Hasta el momento, esas opciones no lograron modificar el escenario parlamentario. La Casa Rosada necesita que varios gobernadores influyan sobre sus representantes en el Senado, aunque muchos prefieren esperar antes de comprometer una postura definitiva.

Entre quienes mantienen reservas aparece el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, quien recibirá a Milei durante los actos por un nuevo aniversario de la Independencia en Tucumán.

Ficha Limpia suma otra discusión dentro del paquete electoral

La negociación por la reforma electoral también quedó atravesada por el debate sobre el proyecto de Ficha Limpia.

Diversos bloques opositores consideran que ambas iniciativas deberían tratarse por separado. En ese sentido, el jefe del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling, impulsa que Ficha Limpia tenga un tratamiento independiente.

La propuesta busca impedir que personas con condenas confirmadas en segunda instancia puedan ser candidatas a cargos electivos o asumir funciones ejecutivas.

Un proyecto similar estuvo cerca de convertirse en ley, pero finalmente fue rechazado en el Senado tras el voto negativo de dos legisladores misioneros vinculados al exgobernador Carlos Rovira.

Desde entonces, sectores del radicalismo y del PRO mantienen dudas sobre la estrategia del oficialismo respecto de esa iniciativa.

Bullrich, por su parte, sostiene una posición intermedia. Está dispuesta a debatir Ficha Limpia de manera independiente de la reforma electoral, aunque propone que ambos proyectos sean sometidos a votación durante la misma sesión.

La oposición dialoguista, en cambio, pretende evitar que ese proyecto quede condicionado por la discusión sobre la eliminación de las PASO.

Una nueva etapa para la mesa política del Gobierno

La negociación parlamentaria coincide con el reordenamiento interno del oficialismo.

Karina Milei, Eduardo ‘Lule’ Menem y Santilli serán los encargados de coordinar la estrategia legislativa, la relación con los gobernadores y el armado político con vistas a las elecciones presidenciales de 2027.

La primera reunión de la nueva mesa política fue postergada debido al partido de la Selección argentina frente a Egipto, aunque en la Casa Rosada aseguran que las prioridades ya están definidas.

En Balcarce 50 interpretan que el cambio en la Jefatura de Gabinete busca fortalecer el vínculo con los mandatarios provinciales y con los sectores aliados del Congreso.

La asistencia de 13 gobernadores al acto de asunción de Santilli fue considerada por el oficialismo como un gesto político positivo. Sin embargo, reconocen que esa imagen todavía no se tradujo en los votos necesarios para aprobar la reforma.

La primera gran prueba para el nuevo jefe de Gabinete será justamente convertir ese respaldo institucional en acuerdos concretos dentro del Senado. Mientras el Gobierno insiste en avanzar con la eliminación de las PASO como parte de su estrategia electoral hacia 2027, la oposición dialoguista continúa defendiendo las primarias como una herramienta clave para la construcción de futuras alianzas políticas.

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