Presionado por el desgaste interno y la investigación por el crecimiento de su patrimonio, el jefe de Gabinete presentó su renuncia. Javier Milei intentó sostenerlo hasta último momento y Diego Santilli aparece como el elegido para sucederlo, aunque la designación aún no fue oficializada.
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete marca uno de los golpes políticos más importantes para el Gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder. Tras casi cuatro meses de cuestionamientos por la evolución de su patrimonio y una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, el funcionario decidió abandonar el cargo en medio de una creciente presión interna.
El anuncio llegó a través de una extensa carta publicada en sus redes sociales. Allí, Adorni evitó hacer autocrítica, negó haber cometido hechos de corrupción y responsabilizó a los medios de comunicación por el desgaste que, según afirmó, sufrió tanto él como su entorno familiar.
En el texto también agradeció el respaldo de Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y sostuvo que el Presidente nunca quiso apartarlo del Gobierno. «Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia», escribió, dejando en claro que la decisión fue impulsada por él.
Un funcionario cada vez más debilitado
El escándalo comenzó meses atrás con las primeras revelaciones sobre el incremento patrimonial de Adorni desde su ingreso a la función pública. Con el paso de las semanas aparecieron nuevas denuncias sobre viajes, consumos, bienes no declarados y presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas, lo que derivó en una investigación judicial.
En paralelo, el caso empezó a tener consecuencias políticas. La oposición impulsó pedidos de interpelación en el Congreso, mientras dentro del oficialismo crecía el malestar por el costo que implicaba sostener a uno de los funcionarios más cercanos al Presidente.
Incluso, en la Casa Rosada reconocían en privado que la continuidad de Adorni dificultaba la gestión y complicaba la agenda legislativa, especialmente ante la posibilidad de una moción de censura en el Senado.
El respaldo de Milei no alcanzó
Hasta último momento, Javier Milei defendió públicamente a su jefe de Gabinete. Durante su gira por España sostuvo que solo lo removería si la Justicia demostraba la existencia de hechos de corrupción.
Sin embargo, el respaldo presidencial no logró contener la crisis. En las últimas horas comenzaron a multiplicarse las versiones sobre una salida inminente y finalmente Adorni formalizó su renuncia.
Tras conocerse la noticia, Karina Milei publicó un mensaje de apoyo en redes sociales, donde destacó el trabajo del funcionario y lamentó las circunstancias que precipitaron su alejamiento.
Santilli, el elegido para la transición
Aunque todavía no hubo una comunicación oficial, dentro del Gobierno ya dan por hecho que Diego Santilli será el próximo jefe de Gabinete.
El dirigente asumiría la tarea de reordenar la coordinación política del Ejecutivo en un momento de fuerte desgaste para la administración libertaria. Además, la Casa Rosada analiza reactivar la Vicejefatura de Gabinete para redistribuir funciones y recuperar capacidad de gestión.
La salida de Adorni deja expuesta una de las principales contradicciones del Gobierno: mientras el Presidente defendía públicamente a uno de sus funcionarios más cercanos, la presión política, judicial e interna terminó haciendo insostenible su continuidad.
