El Presidente encabezará este lunes un encuentro en la Casa Rosada para presentar los principales ejes del proyecto que busca modificar la Carta Orgánica del BCRA y definir la estrategia parlamentaria para impulsar la iniciativa.
El presidente Javier Milei volverá a reunirse este lunes con diputados y senadores de La Libertad Avanza para avanzar en uno de los proyectos que considera prioritarios de su gestión: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El encuentro está previsto para las 15 en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada y tendrá como objetivo explicar los principales lineamientos de la iniciativa, además de comenzar a delinear la estrategia legislativa que el oficialismo buscará desplegar en el Congreso para lograr su aprobación.
De la reunión también participarán integrantes del equipo político y legislativo que responde a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Entre los asistentes se espera la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; el armador nacional Eduardo «Lule» Menem; la senadora Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Mientras delega la negociación política con los bloques legislativos, Milei trabaja junto al titular del Banco Central, Santiago Bausili, y los ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger en la redacción definitiva del proyecto.
La principal modificación apunta a reemplazar los actuales objetivos del Banco Central por un único mandato: preservar el valor de la moneda. Según explicó el mandatario en recientes declaraciones, considera que el esquema vigente permite un uso discrecional de la política monetaria y favorece el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión.
Entre los cambios previstos también figura la prohibición de emitir dinero para asistir al Tesoro Nacional, además de incorporar un mecanismo de «shutdown», que obligaría al Poder Ejecutivo a restringir el funcionamiento del Estado cuando se agoten las partidas presupuestarias aprobadas por el Congreso.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa busca reforzar la autonomía del Banco Central, endureciendo las condiciones para remover a su presidente y al directorio con el objetivo de garantizar mayor independencia frente al poder político.
Asimismo, el proyecto contempla eliminar la posibilidad de distribuir utilidades contables, salvo en situaciones excepcionales de deflación, y dejar atrás el sistema de letras intransferibles utilizado históricamente para financiar al Estado.
La propuesta también incorporaría sanciones penales para aquellos funcionarios que vulneren la autonomía del organismo o autoricen la emisión monetaria para cubrir el gasto público.
Desde el Gobierno sostienen que la reforma apunta a terminar con prácticas que, según la visión oficial, afectaron la estabilidad monetaria durante décadas y buscan consolidar un esquema de mayor disciplina fiscal y financiera.
Por el momento, el Ejecutivo no definió si el proyecto ingresará primero por la Cámara de Diputados o por el Senado, ni la fecha en la que será enviado al Congreso. Esa decisión quedará en manos de la mesa política del oficialismo, que volverá a reunirse en los próximos días para avanzar con la agenda legislativa.
