14 agosto, 2026
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El empresario tecnológico es acusado de «complicidad con el terrorismo» por supuestamente permitir que la plataforma fuera utilizada para reclutar personas destinadas a realizar actos de sabotaje en Rusia. Dúrov reside en Francia y también cuenta con ciudadanía de los Emiratos Árabes Unidos.

El gobierno de Rusia inició una búsqueda internacional contra Pável Dúrov, fundador y director ejecutivo de Telegram, a partir de una acusación de «complicidad con el terrorismo». Según el Servicio Federal de Seguridad (FSB), el empresario habría permitido que su plataforma fuera utilizada para facilitar el reclutamiento de ciudadanos rusos por parte de los servicios de seguridad de Ucrania.

Dúrov nació en Rusia, aunque desde hace varios años vive fuera del país. Actualmente reside en Francia y posee además pasaportes francés y de los Emiratos Árabes Unidos.

La decisión de las autoridades rusas profundiza el conflicto que Dúrov mantiene desde hace años con Moscú, especialmente a partir del endurecimiento de los controles sobre internet. Telegram se convirtió en una de las principales herramientas de comunicación utilizadas en Rusia, pese a los reiterados intentos de las autoridades para limitar su funcionamiento.

En distintas oportunidades, el gobierno ruso buscó bloquear el acceso a la aplicación y presionar a su fundador para que entregara información de sus usuarios. También impulsó alternativas de origen estatal con el objetivo de promover otras plataformas de comunicación.

El FSB confirmó que inició un procedimiento de búsqueda internacional contra Dúrov. «Se emitió un aviso de búsqueda internacional… para el jefe de la administración de Telegram, P. Dúrov», señaló el organismo en un comunicado.

Por el momento, no se precisó qué tipo de notificación fue emitida ni si otros países u organismos internacionales de seguridad reconocerán el pedido de las autoridades rusas o avanzarán con alguna medida.

Las acusaciones contra Telegram

Según la versión difundida por el FSB, Telegram habría sido utilizada como herramienta de reclutamiento por parte de los servicios de seguridad ucranianos. El organismo ruso sostuvo que desde la plataforma se habría intentado convencer o presionar a ciudadanos rusos para que participaran en actos de sabotaje.

Las autoridades también responsabilizaron a Dúrov por no haber eliminado «información prohibida» de la plataforma.

Moscú suele acusar de «terrorismo» o «extremismo» a sectores opositores y a sus adversarios políticos, incluso cuando se encuentran fuera del territorio ruso.

En paralelo, Rusia y Ucrania se han acusado mutuamente de utilizar las redes sociales y distintas plataformas digitales para reclutar personas y obtener apoyo en el marco de la guerra que mantienen desde hace más de cuatro años.

Dúrov, de 41 años, se encuentra en Francia, donde también tuvo que afrontar problemas judiciales vinculados con acusaciones relacionadas con la circulación de contenido ilegal a través de Telegram.

El empresario no realizó comentarios públicos inmediatos luego de que el FSB difundiera las acusaciones y anunciara la búsqueda internacional.

Del «Facebook ruso» a Telegram

Pável Dúrov nació en San Petersburgo, la misma ciudad donde nació el presidente ruso Vladímir Putin. Antes de crear Telegram, fundó VKontakte, una red social que llegó a ser considerada como el equivalente ruso de Facebook.

Sin embargo, a mediados de la década de 2010, Dúrov perdió el control de la compañía en medio de la presión ejercida por las autoridades rusas. Posteriormente abandonó el país y fundó Telegram, una plataforma enfocada en la mensajería privada y las comunicaciones digitales.

Telegram logró convertirse rápidamente en uno de los servicios online más utilizados en Rusia. La aplicación también consiguió resistir durante años los intentos de las autoridades de Moscú de bloquear su funcionamiento dentro del país.

El enfrentamiento entre Dúrov y el gobierno ruso se profundizó a medida que las autoridades incrementaron los controles sobre internet y buscaron reforzar la supervisión de las plataformas digitales.

La ofensiva estatal para impulsar una alternativa

Mientras avanza el conflicto con el fundador de Telegram, la red social VKontakte, actualmente bajo control estatal y conocida como VK, impulsa una nueva plataforma de mensajería respaldada por el gobierno ruso: Max.

La aplicación busca posicionarse como una alternativa a Telegram y WhatsApp y promueve que los usuarios rusos abandonen esos servicios.

Dúrov cuestionó públicamente la iniciativa y calificó a Max como «una aplicación controlada por el Estado, construida para la vigilancia y la censura política».

La nueva orden de búsqueda internacional representa un nuevo capítulo en la disputa entre el fundador de Telegram y las autoridades rusas, en un contexto marcado por el control estatal de internet y la utilización de las plataformas digitales como parte de la disputa política y de seguridad derivada de la guerra entre Rusia y Ucrania.

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