14 agosto, 2026
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Facundo Rico fue encontrado muerto en su departamento del barrio de Las Tablas. La Policía española determinó que el principal sospechoso, un ingeniero de 65 años, se suicidó un día después del crimen y cerró la investigación.

El ingeniero argentino Facundo Rico fue encontrado brutalmente asesinado en el departamento que alquilaba en Madrid, España. El crimen ocurrió el pasado 14 de julio y, según la investigación de la Policía Nacional española, el principal sospechoso fue un ingeniero español de 65 años que se quitó la vida menos de 24 horas después del homicidio.

El cuerpo de Rico fue hallado en la cocina de su vivienda, ubicada en el exclusivo barrio de Las Tablas, en el distrito madrileño de Fuencarral. De acuerdo con las pesquisas, el móvil del crimen habría estado relacionado con los celos: el presunto agresor, identificado como A. J., sospechaba que el argentino mantenía una relación sentimental con su esposa.

Si bien los investigadores no pudieron establecer qué tipo de vínculo existía previamente entre A. J. y Rico, consideraron que ambos se conocían, ya que no encontraron señales de que la puerta de entrada al domicilio hubiera sido forzada. La principal hipótesis sostiene que, una vez dentro de la vivienda, ambos protagonizaron un enfrentamiento que terminó con el asesinato del ingeniero argentino.

En la escena del crimen, los investigadores encontraron restos de gas pimienta en las paredes, por lo que creen que el atacante pudo haber utilizado ese elemento para impedir que la víctima se defendiera. Según la información difundida por medios locales, Rico recibió 13 puñaladas en distintas partes del cuerpo, entre ellas la espalda, el omóplato y el abdomen.

Junto al cuerpo también fue encontrada el arma utilizada en el homicidio. Una vecina de la urbanización alertó al portero, Carlos, debido a un fuerte olor químico que provenía del lugar. Además, algunas personas aseguraron haber escuchado los gritos de la víctima, por lo que inmediatamente se dio aviso a las autoridades.

Las cámaras de seguridad del complejo y los testimonios reunidos por la Policía Nacional permitieron reconstruir los movimientos del presunto agresor. En ese sentido, el testimonio del portero fue considerado clave, ya que habría sido la única persona que observó a A. J. salir del edificio después del ataque.

Posteriormente, las cámaras registraron al sospechoso cuando subía a un vehículo rojo. Las imágenes permitieron seguir parte de su recorrido hasta una segunda vivienda que tenía junto a su esposa en La Adrada, una localidad ubicada al sur de la provincia de Ávila, con menos de 3.000 habitantes.

Según fuentes vinculadas con la investigación, la esposa de A. J., de unos 50 años, tenía intenciones de separarse y el hombre sospechaba que había otra persona en su vida. Aunque la supuesta infidelidad nunca fue confirmada, los investigadores establecieron que la mujer y Rico concurrían al mismo gimnasio, ubicado cerca del domicilio del argentino.

Un día después del crimen, el 15 de julio, A. J. se dirigió hasta la garganta del Charco de la Olla, en las inmediaciones de La Adrada, donde se quitó la vida. Una pareja que se encontraba paseando por la zona declaró haberlo visto poco antes y aseguró que presentaba un aspecto de gran preocupación.

La Policía Nacional española notificó a la esposa del presunto homicida sobre lo ocurrido. La mujer, inicialmente, se negó a aceptar la situación. Sin embargo, el Grupo V de Homicidios contaba con distintos elementos que vinculaban al hombre con el crimen, entre ellos las imágenes de las cámaras de seguridad, los testimonios de los testigos y las evidencias reunidas en la escena.

Con la muerte del principal sospechoso y las pruebas obtenidas durante la investigación, las autoridades españolas dieron por cerrado el caso.

Quién era Facundo Rico, el ingeniero argentino asesinado en Madrid

Facundo Rico era ingeniero especializado en Telecomunicaciones y había orientado su carrera profesional hacia el sector de las energías renovables. Según la información publicada por él mismo en su perfil de LinkedIn, llevaba al menos una década radicado en España.

Durante su trayectoria laboral trabajó en empresas vinculadas con la energía solar y eólica. Además, se desempeñó como docente auxiliar en la Universidad Nacional de San Juan.

Un mes antes de su asesinato, Rico había comenzado un nuevo trabajo como ingeniero de proyectos.

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