El Fortín de los Barros Schelotto tiene la obligación de aplastar a Gimnasia y Tiro para no sumar un nuevo papelón en una semana donde se le escapó la punta del torneo.
¿Qué le pasa a Vélez que no puede cerrar los partidos? Después de regalarle el empate a Unión en Liniers y bajarse de la cima, ahora se tiene que ver las caras con un equipo salteño que viene de racha negativa en el ascenso. En Caseros, a partir de las 21:15, el equipo del Mellizo pone en cancha lo mejor que tiene porque sabe que una derrota hoy sería el certificado de defunción para la paciencia de su gente.
El contexto es ideal para el desastre: un grande herido frente a un Gimnasia y Tiro que no conoce la victoria desde febrero pero que ya se cargó a otro equipo en la fase anterior por penales. El «Albo» llega de punto, sin nada que perder, mientras que en Liniers la presión quema. ¿Van a subestimar el partido o van a demostrar que están para pelear cosas grandes antes de recibir a Newell’s?
Si Vélez pasa, en el horizonte aparece Boca. Sí, el morbo está a la vuelta de la esquina. Pero para llegar a eso, primero tienen que saltar este pozo en el Estadio Ciudad de Caseros. Guillermo no se guarda nada: Mammana, Aliendro y Lanzini van de arranque. No hay excusas. El que pierde hoy, se vuelve a casa con una crisis institucional bajo el brazo.
¿Será otra noche de «Copa Argentina» con el chico comiéndose al grande o Vélez por fin va a dar un golpe de autoridad? En las tribunas el clima está espeso y los hinchas ya no aceptan más mediocres empates 2 a 2. Es ganar o morir en el intento, no queda otra para este Fortín que se pincha en los momentos clave.
La moneda está en el aire y el fútbol argentino siempre tiene una sorpresa guardada para los que se confían. Caseros será el escenario de una batalla donde uno busca la gloria del batacazo y el otro, simplemente, intentar no quedar en ridículo frente a todo el país.
