17 junio, 2026
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La justicia investiga un fraude con recetas truchas mientras el joven acumula causas por abuso sexual e incendios fatales sin ir a una cárcel común

La impunidad de los famosos vuelve a sacudir la paciencia de la sociedad bonaerense con un caso que genera un rechazo absoluto. El hijo del conductor televisivo, Felipe Pettinato, sumó un nuevo revés en los tribunales por una causa que investiga la falsificación de recetas médicas para conseguir psicofármacos. Lejos de mostrar un mínimo de respeto por las víctimas de sus anteriores escándalos, el exlíder de Sumo salió a justificarlo públicamente argumentando que se trata simplemente de un enfermo con adicciones.

El expediente que tramita la justicia destapó una red de fraude ejecutada durante la pandemia, lo que podría derribar de una vez por todas los privilegios procesales del joven imitador. La paciencia de la ciudadanía se agotó por completo al recordar que este individuo ya carga con una condena por abuso sexual simple y sigue esquivando el calabozo por la muerte del neurólogo Melchor Rodrigo, quien falleció calcinado en un misterioso incendio dentro de un departamento.

Las declaraciones de Roberto Pettinato, asegurando de forma insólita que la familia está aliviada y que el acusado está muy bien, encendieron la furia de las redes sociales. El mundillo del espectáculo y los tribunales de la zona norte bonaerense asisten a un blindaje mediático descarado, donde los discursos sobre la salud mental se utilizan de manera sistemática como una tarjeta de salida libre para evitar la prisión domiciliaria efectiva o la cárcel común.

El avance de la investigación determinará si los jueces deciden ponerle un freno definitivo a los beneficios de esta dinastía mediática o si la billetera y el apellido vuelven a pesar más que las leyes. La provincia asiste a un espectáculo lamentable donde los delitos graves se diluyen en tratamientos privados de rehabilitación mientras la gente común paga con prisión efectiva por faltas muchísimo menores.

La balanza de la justicia parece inclinarse siempre para el mismo lado cuando los apellidos tienen pantalla de televisión y las excusas médicas tapan la gravedad de los delitos.

¿Hasta cuándo se va a usar la adicción como un pase libre para cometer delitos graves sin terminar tras las rejas como cualquier ciudadano común? Dejá tu descargo en el muro y etiquetá a los que defienden los privilegios de los hijos del poder.

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