17 junio, 2026
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La Anses oficializó las escalas de junio con un aumento miserable del 2,58 por ciento y el plus extraordinario sigue pisado en setenta mil pesos

La provocación del poder central contra los abuelos ya no tiene límites. El gobierno nacional anunció con bombos y platillos las nuevas escalas de la Anses para junio, queriendo vender como un logro histórico un aumento vergonzoso que apenas empata la inflación pasada. Mientras los funcionarios se aumentan los sueldos a escondidas, a los jubilados de la mínima les tiran un incremento que da ganas de llorar, dejando en evidencia que el ajuste más salvaje de la economía lo siguen pagando los más débiles.

La gran estafa de este mes viene por el lado del bono de refuerzo. El Ministerio de Economía de la Nación decidió volver a congelar ese plus en setenta mil pesos, una cifra fija que viene siendo devorada por el aumento de los medicamentos y los servicios públicos desde hace meses. Al no actualizarse, el gobierno logra que el medio aguinaldo se calcule solamente sobre el haber básico desnudado, lo que significa menos plata en el bolsillo de los beneficiarios justo a mitad de año. ¿Hasta cuándo van a seguir licuando los ingresos de la clase pasiva?

Con este esquema miserable, un jubilado que aportó toda su vida apenas va a cobrar un básico de 403.317,99 pesos. Si se le suma el medio aguinaldo de 201.658,99 pesos y el bono pisado, el monto total depositado llega a unos magros 674.976,98 pesos brutos. Una cifra que, frente al costo de vida actual en la Provincia de Buenos Aires, se transforma en una burla total para cualquiera que tenga que pagar un alquiler, luz, gas y encima pretenda comer todos los días.

En la otra vereda del sistema previsional, la brecha se vuelve obscena. Los beneficiarios de la jubilación máxima, exceptuados del bono pero beneficiados por la misma fórmula de movilidad por decreto, van a percibir un total de 4.070.922,27 pesos sumando el aguinaldo. Esta diferencia abismal en el mismo territorio bonaerense demuestra cómo la pirámide se sigue achatando para abajo, destruyendo la dignidad de la inmensa mayoría que depende exclusivamente de la mínima.

Las cartas están sobre la mesa y las fechas de cobro ya arrancan el lunes 8 de junio según la terminación del DNI. Las autoridades esperan que la gente se conforme con este extra de mitad de año, pero la indignación en las calles es total. El debate sobre el maltrato sistemático a los mayores está que arde y expone el verdadero rostro de un modelo que prioriza el superávit fiscal antes que la vida de los jubilados.

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