El Gobierno ofrecerá títulos con vencimientos cercanos para garantizar la refinanciación de la deuda de esta semana y evitar convalidar mayores rendimientos en pesos. Tampoco emitirá deuda en dólares, debido a que el costo de financiamiento se acercó al 10% anual.
El menú de bonos que el Tesoro ofrecerá este miércoles en una licitación clave no generó sorpresas en el mercado. La estrategia oficial apunta a colocar deuda con plazos muy cortos, con dos objetivos principales: asegurar la refinanciación del 100% de los vencimientos y evitar convalidar una suba de las tasas en moneda local.
La licitación concentra un volumen elevado de vencimientos, que alcanza los $12,6 billones, un monto que llevó al equipo económico a adoptar una postura especialmente cautelosa.
En ese contexto, el Gobierno decidió no insistir, al menos por el momento, con la estrategia de colocar deuda en pesos más allá del actual mandato presidencial, una política que había implementado durante los últimos meses.
Hasta ahora, el objetivo había sido despejar en la medida de lo posible los vencimientos en pesos de 2027, con el propósito de evitar eventuales dificultades durante el período previo a las elecciones presidenciales.
En el Gobierno todavía permanece presente el antecedente de la decisión de la administración de Mauricio Macri de “reperfilar” la deuda en moneda local después del triunfo kirchnerista en las PASO.
Para despejar el horizonte, la alternativa es emitir deuda con vencimientos posteriores a 2027. Hasta el momento, el Ejecutivo consiguió trasladar para después de las elecciones aproximadamente el 45% del total de los vencimientos acumulados en pesos.
Sin embargo, esa estrategia parece haber encontrado, al menos temporalmente, un límite.
Qué bonos ofrecerá el Tesoro
El menú de la licitación incluye títulos a tasa fija en pesos, mediante la emisión de LECAP, y bonos que ajustan de acuerdo con el CER.
También se ofrecerá un bono vinculado a la evolución del dólar oficial, con vencimiento el 30 de octubre próximo. De esta manera, los inversores tendrán la posibilidad de contar con cobertura cambiaria durante los próximos 60 días.
En el caso de los títulos denominados en pesos, se contemplan distintos plazos, aunque el vencimiento más lejano previsto para esta oportunidad será el 29 de enero próximo.
La decisión de concentrarse en emisiones de corto plazo refleja la intención oficial de conseguir la refinanciación de los $12,6 billones de deuda que vencen esta semana.
El riesgo de esta estrategia es que, si no se consigue extender los plazos en las próximas licitaciones, se acumularán montos cada vez mayores de vencimientos para comienzos de 2027.
Durante agosto, el mercado registró no solo una mayor búsqueda de cobertura cambiaria y una suba del riesgo país, sino también un incremento de las tasas en pesos, principalmente en los instrumentos de largo plazo.
Ese movimiento reflejó la decisión de numerosos inversores de desprenderse de activos denominados en moneda local.
El instrumento preferido del mercado durante los últimos meses había sido el bono dual, que permitió extender los vencimientos hasta 2029. Sin embargo, en el escenario actual tampoco habría margen para utilizar ese mecanismo, incluso mediante un título que ofrece una doble garantía de rentabilidad a sus tenedores.
El Gobierno tampoco emitirá deuda en dólares
Otra de las novedades de la licitación es que el Tesoro no incluirá un bono en dólares, a diferencia de lo ocurrido en emisiones anteriores con el Bonar 2029.
El incremento del riesgo país también repercutió sobre la deuda denominada en moneda estadounidense, que actualmente ofrece rendimientos cercanos al 10% anual.
Para evitar convalidar un costo de financiamiento considerado demasiado elevado, el Tesoro decidió no salir a buscar nuevos fondos en dólares, ni siquiera por montos reducidos, como había ocurrido en la última emisión.
Por el momento, el riesgo país continúa por encima de los 500 puntos básicos y el mercado no muestra, en el corto plazo, compradores firmes dispuestos a incrementar su exposición a los activos argentinos.
La mejora en el respaldo a Javier Milei registrada en el último Índice de Confianza en el Gobierno, elaborado por la Universidad Di Tella junto con Poliarquía, fue recibida favorablemente por el mercado.
Sin embargo, ese dato todavía no es considerado contundente: las encuestas continúan mostrando más de un 60% de rechazo a la política oficial.
